Liberan a Kurruf, el cóndor andino que volvió a su hábitat en Río Negro
Kurruf, un cóndor andino, fue liberado en Sierra Grande, Río Negro, tras ser rehabilitado. Su regreso a la naturaleza fue celebrado por la comunidad local y autoridades.

En un conmovedor acto que tuvo lugar en Sierra Grande, Río Negro, Kurruf, un cóndor andino adulto, regresó a su hábitat natural después de haber sido rescatado y rehabilitado. La liberación del ave, que se realizó el 12 de septiembre de 2026, atrajo la atención de un numeroso público, incluidos vecinos, estudiantes y representantes gubernamentales, quienes acompañaron el emotivo momento.
La Intendenta de Sierra Grande, Roxana Fernández, destacó la relevancia de que la localidad haya sido elegida para realizar el regreso de Kurruf, subrayando la participación de la comunidad educativa en el evento. Este final feliz es parte de un esfuerzo comunitario que refuerza la importancia de la conservación de la fauna silvestre local, muy valorada en la región, donde los encuentros con especies como el cóndor son significativos tanto cultural como ambientalmente.
Kurruf fue rescatado el 10 de julio de 2026, en Tembrao, departamento Valcheta, donde fue encontrado con debilidad que le impedía volar. La rápida intervención de un vecino permitió activar un operativo de rescate dirigido por el Ecoparque de Buenos Aires. Tras recibir atención veterinaria especializada en el Centro de Rescate y Rehabilitación de la Fundación Temaikèn, se habilitó su regreso a la libertad una vez que recuperó su salud y capacidad de vuelo.
La bióloga Daniela Reygert, del Programa de Conservación de Cóndor Andino, explicó que el hecho de que Kurruf ya sea un ave adulta fue clave para su éxito en la libertad. Esto se debe a que Kurruf cuenta con la experiencia necesaria para encontrar alimento y refugio en su entorno, algo que los cóndores jóvenes aún no logran sin un seguimiento adicional. Para estos últimos, la reintegración a la naturaleza es un proceso más complejo y prolongado.
El rescate de Kurruf resaltó la importancia de la participación comunitaria en los esfuerzos de conservación de la fauna. La guardaparque Camila Benítez enfatizó cómo el aviso de un ciudadano fue fundamental para su salvataje y cómo los vecinos se convierten en aliados en la protección de la biodiversidad regional. Estas acciones son una clara manifestación de la necesidad de involucrar a la comunidad en la conservación de especies amenazadas en la Patagonia.
El regreso de Kurruf no solo simboliza la restauración de la vida silvestre sino también sirve como un recordatorio del poder de la colaboración entre la ciudadanía y las instituciones dedicadas a la preservación del ambiente. La experiencia de esta liberación puede incentivar nuevas acciones comunitarias a favor de la fauna regional, promoviendo la educación y la sensibilidad hacia la conservación.