Lilia Lemoine defiende a Milei y niega una campaña contra Argentina
Lilia Lemoine, diputada nacional, desestima la noción de una campaña internacional antiargentina tras las críticas a Javier Milei. Afirma que el kirchnerismo usa estas críticas para polarizar y generar un relato negativo sobre el gobierno actual.

Lilia Lemoine, legisladora nacional, presentó su defensa del presidente Javier Milei al rechazar la interpretación de que la controversia generada tras la final del Mundial refleja un odio global hacia Argentina. Durante una entrevista reciente, Lemoine argumentó que el contexto de las críticas responde a maniobras políticas por parte del kirchnerismo y sectores de la oposición que buscan culpar a Milei de cualquier descontento internacional.
La diputada sostiene que no existe una verdadera campaña de odio contra los argentinos. En su opinión, se trata de un esfuerzo por asociar el alineamiento geopolítico del actual gobierno, que se muestra favorable a Estados Unidos y Occidente, con una imagen negativa del país. Lemoine critica a ciertos artistas y figuras públicas que han expresado desdén hacia el gobierno, señalando que estas voces no representan a la totalidad de sus respectivas sociedades.
A lo largo de la conversación, se profundizó en la idea de que el kirchnerismo ha capitalizado declaraciones de figuras críticas del gobierno para argumentar que la comunidad internacional odia a los argentinos, asegurando que esto carece de fundamentos. Lemoine enfatizó que nunca se ha referido a una conspiración global, sino a un fenómeno en el cual las críticas se amplifican políticamente por ciertos grupos.
La discusión giró también en torno a la teoría del "gran reemplazo", que sostiene que la inmigración masiva podría transformar demográficamente a los países. Lemoine relacionó este fenómeno con la caída de la natalidad en naciones europeas y las recientes políticas migratorias, planteando preocupaciones sobre la identidad cultural y el futuro demográfico de los países.
La diputada se cuidó de no calificar su postura de protección de identidad como xenofobia, destacando que su preocupación radica en preservar la cultura y las normas sociales, más allá del origen de los inmigrantes. Rechazó la aplicación de la ley sharia como un temor que, según ella, debería ser abordado con seriedad, especialmente considerando el avance del islamismo radical en algunas regiones.
La charla entre Lemoine y los periodistas generó tensiones, especialmente cuando se exploró la naturaleza de las críticas hacia el gobierno. La diputada insistió en que se pretende perjudicar la "marca país" y frenar las inversiones, creando así un clima desfavorable para Argentina en el ámbito internacional.