Los accidentes de tránsito, la principal causa de muerte en jóvenes
Un estudio reciente revela que los accidentes de tránsito son la principal causa de muerte en el mundo entre jóvenes de 10 a 39 años, con una alta concentración en países de ingresos bajos y medios.

Los accidentes de tránsito representan una grave preocupación a nivel global, siendo responsables de 1,34 millones de muertes anuales, así como la principal causa de defunción entre jóvenes de 10 a 39 años. Según un informe publicado en la revista *The Lancet Public Health*, más del 90% de estas muertes ocurren en países de bajos y medianos ingresos, donde la tasa de mortalidad es prácticamente seis veces mayor que en naciones desarrolladas.
El estudio, resultado del trabajo conjunto de investigadores del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (IHME) y de la Universidad Nacional de Singapur, señala que, aunque se han visto mejoras en las cifras globales desde 1990, estos avances no han sido homogéneos. Esto pone de manifiesto la falta de implementación efectiva de compromisos internacionales en todas las regiones, particularmente en aquellas con menos recursos.
Las características del grupo más afectado por estas tragedias, los jóvenes, son relevantes en este contexto. Según la investigadora Liane Ong, los menores de 39 años suelen ser conductores inexperimentados y se desplazan con mayor frecuencia. Este grupo también tiende a registrar comportamientos de riesgo más elevados, como el exceso de velocidad y la conducción bajo influencia de alcohol. En particular, los hombres jóvenes enfrentan un riesgo aún mayor debido a su mayor exposición en las vías y un uso más habitual de motocicletas.
A pesar de que los países de altos ingresos han logrado reducir la mortalidad en más del 60% desde 1990, la situación en las naciones de menores ingresos es preocupante, con escasas mejoras en la prevención de accidentes y atención post-accidente. El informe destaca que muchas de estas naciones carecen de la infraestructura y los recursos médicos necesarios para manejar eficazmente las lesiones resultantes de los accidentes, lo que incrementa considerablemente el riesgo de muerte.
La implementación efectiva de leyes como el uso obligatorio de casco y cinturones de seguridad, así como respetar los límites de velocidad, ha demostrado reducir el número de accidentes y fatalidades. Sin embargo, su adopción y cumplimiento aún son inconsistentes en diversos países, lo que obstaculiza el progreso.
El estudio también aboga por una mejora en la recopilación de datos sobre accidentes para enfrentar la falta de información confiable, un problema que ha persistido durante años, especialmente en países con escasos recursos, donde el subregistro es común. Desde 2017, no se había realizado un análisis que midiera adecuadamente el impacto de las lesiones por accidentes de tránsito a nivel global, dejando una importante brecha informativa que debe ser subsanada para efectuar políticas eficaces a futuro.
Por último, se destaca la necesidad de que las organizaciones internacionales, como la OMS, intensifiquen sus esfuerzos en la creación de estrategias concretas y sostenibles que garanticen la seguridad vial y la disminución de muertes por estas causas.