Los autos eléctricos presentan menor riesgo de incendio que los de combustión
Investigaciones recientes en Europa revelan que los coches eléctricos tienen una menor probabilidad de incendiarse en comparación con los de gasolina y diésel. A pesar de la percepción popular, los datos muestran que los incendios en vehículos eléctricos son menos frecuentes.

Un análisis de datos sobre incendios en vehículos realizado por la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (Aedive) en España ha demostrado que los coches de gasolina y diésel son más propensos a incendiarse que los eléctricos. La investigación incluyó una muestra de 736.000 vehículos matriculados, donde se encontraron 2,9 incendios por cada 10.000 coches eléctricos, frente a 3,1 para los de gasolina y 3,7 para los diésel. Esta estadística desafía la creencia común de que los vehículos eléctricos son más peligrosos debido a sus baterías de litio.
Los resultados de la Aedive se alinean con estudios de países nórdicos, donde los registros muestran una gran diferencia en la cantidad de incendios. Por ejemplo, en Suecia se registraron solo 40 incendios en vehículos eléctricos en 2024, en contraste con 3.060 incendios en coches de combustión. Noruega, donde el 32,1% de los coches son eléctricos, reportó 403 incendios en el primer semestre de 2025, de los cuales solo 30 fueron en autos eléctricos.
La causa de la mayor incidencia de incendios en vehículos con motores de combustión se debe a la naturaleza del combustible. Tanto la gasolina como el diésel son líquidos altamente inflamables que, al circular bajo presión en el motor, son susceptibles de provocar incendios si hay una fuga. En situaciones de calor extremo o contacto con materiales combustibles, el riesgo de incendio aumenta considerablemente.
Por otra parte, aunque los incendios en coches eléctricos son menos comunes, su dinámica es distinta. Si una batería de iones de litio se daña, puede dar lugar a la fuga térmica, un fenómeno que produce calor extremo y gases inflamables de forma autosostenida. Estos eventos, aunque menos frecuentes, pueden generar temperaturas que superan los 1.000 °C, convirtiendo la intervención de los bomberos en un proceso más complicado debido a la emisión de gases tóxicos.
Los expertos aseguran que aunque el riesgo de incendio para los vehículos de combustión es más alto, la complejidad en la extinción de incendios en vehículos eléctricos requiere una preparación especial. Por lo tanto, la percepción de que los vehículos eléctricos son más peligrosos en este sentido no se justifica con la evidencia disponible.
La discusión sobre la seguridad de los vehículos eléctricos es cada vez más relevante en el contexto global, a medida que se amplía su adopción como alternativa ambientalmente sostenible. Con la creciente inversión en infraestructura para cargadores eléctricos en la Patagonia y otras regiones de Argentina, las percepciones sobre su seguridad y eficiencia seguirán evolucionando.