Los desafíos del gobierno de Abelardo de la Espriella en el nuevo Congreso
A partir del 20 de julio de 2026 se instalará el nuevo Congreso de la República y la gobernabilidad del gobierno de Abelardo de la Espriella dependerá de la búsqueda de alianzas con partidos clave.
El 20 de julio de 2026 marcará el inicio del nuevo Congreso de la República, donde las necesidades de consenso y apoyo serán fundamentales para que el gobierno de Abelardo de la Espriella logre avanzar con sus proyectos y reformas. La composición del Legislativo presenta un escenario complejo, ya que, a pesar de tener el control del Ejecutivo, la coalición oficialista no alcanza una mayoría suficiente para la aprobación de las leyes necesarias.
Abelardo de la Espriella ha enfrentado sus primeras tensiones tras la elección del presidente del Senado, donde quedó en evidencia la disputa con el Centro Democrático, liderado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez. El gobierno optó por apoyar la candidatura de Alfredo Deluque del Partido de la U, mientras que el Centro Democrático respaldó a su propio senador, Honorio Henríquez. Esta discordia resalta las dificultades que enfrentará el nuevo gobierno en la búsqueda de apoyo legislativo.
La coalición oficialista, aunque cuenta con el respaldo de varios partidos como el Centro Democrático, el Partido Conservador y Cambio Radical, se encuentra a una cantidad significativa de votos de alcanzar la mayoría en las dos cámaras legislativas. En el Senado, poseen 38 senadores, lo que les deja a 17 votos de la mayoría, y en la Cámara de Representantes suman 60 curules, necesitando buscar al menos 34 apoyos adicionales.
Tres partidos emergen como actores decisivos para modificar el destino de los proyectos gubernamentales: el Partido Liberal, el Partido de la U y la Alianza Verde. El Partido Liberal, con 13 senadores y 28 representantes, podría ser un colaborador crucial. Sin embargo, incluso si decidiera unirse a la coalición, el Ejecutivo seguiría sin alcanzar la cifra necesaria para la mayoría.
El Partido de la U, con 9 senadores y 12 representantes, también tiene la capacidad de inclinar la balanza en votaciones críticas, como el presupuesto nacional y las reformas económicas. Por su parte, la Alianza Verde con 11 senadores y 7 representantes podría ejercer una influencia considerable si decide mantener una postura independiente.
El Estatuto de la Oposición obligará a definir la postura de cada partido en torno al gobierno en un mes tras la asunción presidencial, un paso crucial que determinará a qué tipo de acceso y beneficios tendrán en el Legislativo y los medios. En este contexto, la oposición, que cuenta con una bancada robusta proveniente del Pacto Histórico, inicia el periodo legislativo con la capacidad de incidir significativamente en el debate, aunque no tiene los suficientes votos para bloquear proyectos por sí misma.
Mientras se desarrollan las negociaciones para ampliar la coalición oficialista, la atención política y económica estará centrada en las decisiones del Partido Liberal, el Partido de la U y la Alianza Verde. El futuro del gobierno de Abelardo de la Espriella depende de cómo abordarán estas fuerzas políticas el nuevo panorama legislativo.