Los hijos de la China Suárez y Vicuña no van al colegio desde mayo
La situación de los hijos de la China Suárez y Benjamín Vicuña ha generado preocupación en el actor, quien sigue atentamente su bienestar. Según informes, los niños no asisten a la escuela desde hace meses y pasan la mayor parte del tiempo en casa.

Amancio y Magnolia, los hijos que la China Suárez y Benjamín Vicuña tienen en común, no están asistiendo al colegio desde mayo, lo que ha suscitado preocupación en el actor chileno. La información fue revelada por la periodista Yanina Latorre durante su programa de radio, quien destacó que esta situación está afectando el bienestar de los menores y también la dinámica familiar entre la ex pareja.
Latorre puntualizó que Vicuña se encuentra inquieto por la falta de escolarización de sus hijos, quienes estarían pasando gran parte de su tiempo dentro de su hogar. La periodista afirmó que, según sus fuentes, los niños estarían "todos los días encerrados", lo que ha suscitado interrogantes sobre la organización y las prioridades familiares de los padres.
Esta situación ha traído nuevamente a la luz la complejidad de la relación entre la China Suárez y Vicuña, quienes, a pesar de haber tomado caminos diferentes en sus vidas personales, han mantenido la crianza de sus hijos como un punto de contacto. Latorre, además, generó debate entre sus oyentes al resaltar que el bienestar de los niños debería ser la prioridad en las decisiones que toman ambos.
La falta de asistencia escolar de los menores destaca un tema delicado en el contexto de la vida pública de sus padres, que han estado expuestos a un escrutinio constante. A medida que ambos continúan con sus carreras profesionales, la salud emocional y educativa de Amancio y Magnolia se convierte en un aspecto fundamental de la discusión sobre su crianza.
Los comentarios de Latorre, además de poner un foco sobre la situación actual de los niños, reflejan las tensiones existentes en la crianza compartida y las responsabilidades que ambos progenitores deben afrontar. El bienestar de los hijos parece ser un punto de divergencia en el enfoque de Suárez y Vicuña.