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Los nuevos roles de los burros en España: de arar a prevenir incendios y terapias

En España, se han censado cerca de 4.000 burros que, más allá de sus antiguas tareas agrícolas, están siendo utilizados en la prevención de incendios y en terapias para diversas patologías. Estas iniciativas han cobrado importancia en contextos de creciente riesgo de incendios y en la búsqueda de nuevas formas de terapia asistida.

Por Newsroom Infobae5 min de lectura
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Los nuevos roles de los burros en España: de arar a prevenir incendios y terapias

Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España, hay aproximadamente 4.000 burros de diferentes razas censados en el país. Aunque muchos de estos animales no están registrados oficialmente, su número podría ser mayor si se incluyen aquellos que no son de raza pura. La importancia de los burros, que históricamente han sido utilizados en trabajos agrícolas, está cambiando, ya que ahora desempeñan roles vitales en la prevención de incendios y ayudan en terapias para personas enfermas.

En regiones como Córdoba, existen reservas dedicadas a la protección y el homenaje de esta especie. Por ejemplo, una reserva en Rute alberga 80 burros que contribuyen al desbroce de la sierra, lo que ayuda a reducir el riesgo de incendios forestales. Este enfoque se basa en el principio de que "donde están los burros, no hay peligro de incendio", resaltando su relevancia en la conservación del medio ambiente.

El proyecto "Trivissa Donkeys Firefighter" en Tarragona es otro ejemplo destacado. Desde su inicio en 2021, ha crecido desde tres burros hasta 62, y se dedica a limpiar sotobosques. Su fundador ha enfatizado la necesidad de un enfoque estratégico para el uso de burros en la creación de cortafuegos móviles, algo que aún no ha recibido el apoyo adecuado por parte de las políticas gubernamentales.

Además de ser utilizados en actividades de prevención, los burros también están ganando reconocimiento en el ámbito de la terapia asistida. Asociaciones como "El Burrito Feliz" en Huelva han implementado proyectos que incluyen la interacción de burros con personas que padecen diversas enfermedades. Estos animales son seleccionados por su capacidad empática y están siendo utilizados en tratamientos que van desde niños sordociegos hasta personas mayores con Alzheimer, ayudando a mejorar su bienestar emocional.

El éxito de estas iniciativas no solo busca la preservación de la especie, sino también proponer una nueva visión sobre la utilidad del burro en el contexto actual, donde su presencia puede ser fundamental en la lucha contra el fuego y en la mejora de la calidad de vida de personas vulnerables. A medida que avanza el reconocimiento de su valor, la esperanza es que se fomenten políticas de apoyo a programas que integren a estos animales de forma sostenible.

Así, el burro se adapta y encuentra nuevas formas de contribuir a la sociedad, mostrando una notable capacidad de servir en funciones que van más allá de sus antiguos roles en los campos agrícolas.

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