Lucas Riquelme asume como nuevo presidente del PJ en Neuquén con controversias
Lucas Riquelme fue elegido presidente del Partido Justicialista en Neuquén, en medio de una crisis interna que involucra a su antecesor y a la vicepresidenta Anahí Valdez. La elección generó conflictos y reclamos, ya que un sector del partido no reconoce su autoridad.

El Partido Justicialista (PJ) de Neuquén ha nombrado a Lucas Riquelme como nuevo presidente, aunque su elección no está exenta de controversias. En una reunión virtual del Consejo Provincial realizada a través de Meet, Riquelme obtuvo 10 de los 19 votos de los integrantes, haciéndose cargo del partido tras la salida de José "Turco" Asaad, quien fue expulsado por su afiliación a otro partido y denuncias por violencia de género.
La polémica no surge únicamente de la destitución de Asaad, sino de la forma en que se llevó a cabo la sucesión. Anahí Valdez, quien ocupaba la vicepresidencia primera, fue pasada por alto en el proceso a pesar de pertenecer al mismo espacio político, Peronismo Territorial. Este descontento llevó a que un grupo de consejeros se retirara antes de la votación, lo que anticipa posibles reclamos ante las instancias del partido y, si no se encuentran soluciones, ante la Justicia Electoral.
Riquelme, al asumir, destacó la importancia del diálogo en el partido y aseguró que el PJ está preparado para enfrentar los próximos desafíos electorales. Luego de la votación, el oficialismo emitió un comunicado que afirmaba la consolidación política del nuevo liderazgo y la legalidad del proceso.
Para comprender el contexto de esta elección, es esencial saber que el PJ neuquino se organiza en dos estructuras clave: el Congreso Provincial, encargado de definir estrategias electorales, y el Consejo Provincial, que maneja la operativa diaria del partido. Estas dinámicas se rigen por la Carta Orgánica, que establece las normas internas del partido. En las elecciones internas de marzo pasado, la lista de Asaad y Valdez ganó claramente, obteniendo 12 de los 19 puestos en el Consejo.
La disputa dentro del PJ es representativa de un conflicto político mayor en la provincia. La nueva conducción, que incluye a funcionarios provinciales, busca acercarse al gobernador Rolando Figueroa, aunque no controla completamente el partido, ya que el Congreso Provincial sigue bajo la influencia de un sector relacionado con Oscar Parrilli. En este escenario, Valdez se presenta como una figura clave al asegurar que sus votos fueron decisivos para que Asaad fuera elegido Presidente, argumentando que su apoyo fue fundamental para obtener la victoria en las elecciones internas.
Este reordenamiento del PJ en Neuquén genera consecuencias significativas no solo para los actores involucrados, sino también para la estrategia electoral hacia el futuro. A partir de ahora, todos los ojos estarán puestos en cómo se desenvuelve esta interna y si las tensiones sociales y políticas logran reestructurarse positivamente antes de los próximos comicios.