Maestras intoxicadas tras fumigación en jardín de infantes de El Maitén
Las actividades en un jardín de infantes de El Maitén se interrumpieron tras la intoxicación de docentes y auxiliares después de una fumigación.

En un hecho alarmante, docentes y auxiliares del Jardín de Infantes N° 420 en El Maitén, Chubut, presentaron síntomas de intoxicación tras una fumigación realizada el 21 de septiembre. Desde entonces, la institución ha permanecido cerrada, con una semana de clases suspendidas.
Los primeros indicios de problemas ocurrieron cuando, un día después de la fumigación, algunos niños comenzaron a informar sobre olores extraños en el establecimiento escolar, descritos como similares a jabón o perfume. De inmediato, se llevaron a cabo labores de limpieza, y, posteriormente, se reanudaron las clases en el turno mañana. Sin embargo, las dificultades para los docentes no tardaron en presentarse, ya que varios manifestaron malestar y síntomas como picazón en la piel, irritación ocular y náuseas.
Ante la alarma, el 23 de septiembre se decidió suspender las actividades de la tarde y, hasta el momento, las clases siguen sin reanudarse. Un comunicado oficial del jardín informó que se había solicitado al Ministerio de Educación claridad sobre el producto utilizado y el protocolo de limpieza, ya que las condiciones actuales no garantizan la seguridad de la comunidad educativa.
Según datos proporcionados, la situación afectó a un total de 11 trabajadores, de los cuales al menos tres debieron asistir a la guardia del hospital local por severas reacciones alérgicas y complicaciones respiratorias. Por su parte, se indicó que una auxiliar y tres maestras recibieron el alta, aunque los síntomas de otros continúan causando preocupación.
Una inspección está programada para el 2 de octubre, con el objetivo de determinar la viabilidad del regreso a las aulas y el posible vínculo entre los síntomas reportados y el producto químico utilizado en la fumigación. Esto es fundamental no solo para abordar las preocupaciones de salud, sino también para reestablecer la normalidad en el ambiente escolar.
Este incidente pone de manifiesto la importancia de seguir estrictamente los protocolos de seguridad en el uso de sustancias químicas en espacios educativos, especialmente considerando la vulnerabilidad de niños y personal docente ante estos productos.