Maia Cardozo, la malambista de Cutral Co que brilla en Córdoba
Maia Cardozo, una talentosa malambista oriunda de Cutral Co, obtuvo el primer premio en el festival Ameridanza en Córdoba. Desde sus inicios a los cuatro años, ha dedicado su vida a la danza folklórica y ahora se prepara para un nuevo desafío en un campeonato en octubre.

Maia Cardozo, una joven de Cutral Co, se alzó recientemente con el primer premio en malambo femenino durante el XXIX Festival Ameridanza, celebrado en Córdoba. Su presentación, que duró cuatro minutos, logró cautivar al jurado y reflejó su dedicación y pasión por la danza folklórica. A sus 20 años, Maia ha cultivado un fuerte vínculo con el malambo desde que comenzó a practicarlo a los 16, impulsada por el deseo de conectar su alma con el público a través de su arte.
La carrera de Maia en la danza se inició a los cuatro años en clases que tomó en un centro barrial, lo que la llevó a formar parte de diversas agrupaciones locales, incluyendo el Ballet Municipal de Cutral Co. Este entorno le brindó la oportunidad de crecer y recibir influencias de destacados bailarines, como Máximo Ramírez, con quien actualmente toma clases para perfeccionar su técnica. La joven malambista busca constantemente superarse, dedicando horas a los ensayos y equilibrando su actividad laboral como miembro del ballet con su formación física en el gimnasio.
El malambo ha transformado la vida de Maia, quien se encuentra en un punto emocionante de su carrera. En octubre, se prepara para participar en un nuevo campeonato en Tanti, Córdoba, donde competirá contra otras bailarinas reconocidas que considera sus referentes. Su amor por el malambo va más allá de la competición; para ella, se trata de una forma de expresión que le permite desconectarse y transportarse a lugares especiales a través de la danza.
Maia se siente emocionada cada vez que sube al escenario. Su objetivo no es solo impresionar con su vestuario o técnica; lo que realmente anhela es que su danza conmueva al público. Para ella, la emoción que logra despertar en los espectadores es la verdadera recompensa de su trabajo. Su dedicación y compromiso son evidentes, ya que ensaya diariamente y se entrena para alcanzar el nivel de competencia necesario para destacar entre las mejores del país.
Hoy, Maia se encuentra en una etapa de su vida en la que la danza no solo es un pasatiempo, sino su medio de vida. Además de prepararse para sus presentaciones, estudia el profesorado de Educación Física, lo que refleja su deseo de combinar su pasión por la danza con su desarrollo profesional. La historia de Maia Cardozo es un claro ejemplo de cómo la dedicación y el amor por el arte pueden llevar a un joven talento a alcanzar grandes logros.