Manifestación en la Feria del Libro por soluciones habitacionales en Comodoro
Habitantes del barrio Sismográfica se manifestaron durante la apertura de la Feria Internacional del Libro de Comodoro Rivadavia, exigiendo respuestas sobre soluciones habitacionales tras el deslizamiento del Cerro Hermitte.

El pasado jueves, vecinos del barrio Sismográfica de Comodoro Rivadavia realizaron una manifestación durante la inauguración de la XIII Feria Internacional del Libro, exigiendo soluciones habitacionales para los afectados por el deslizamiento de tierra en el Cerro Hermitte. Los reclamos se intensificaron después de una reunión con autoridades municipales que no brindó las respuestas esperadas, lo que llevó a los representantes de los damnificados a anunciar su intención de protestar en todos los eventos públicos de la ciudad.
Durante el acto de apertura, el intendente Othar Macharashvili fue abucheado por los presentes, que señalaban la falta de acciones concretas por parte del gobierno local. Las denuncias de los manifestantes involucran promesas incumplidas de funcionarios municipales y provinciales, que habían informado sobre la posibilidad de acceder a terrenos con servicios y materiales para la construcción de nuevas viviendas, pero que hasta la fecha no se han materializado.
Una de las vecinas afectadas, Susana, expresó su descontento mencionando que ni los terrenos prometidos, ni los materiales, ni las cuadrillas de trabajadores han sido ofrecidos a los damnificados, quienes todavía enfrentan duras condiciones de vida. “Nos habían dicho que muchos vecinos iban a trabajar en las cuadrillas para construir donde nos iban a entregar los terrenos. Hoy salieron diciendo que nada de eso existe”, manifestó.
El impacto del deslizamiento ha sido profundo, con muchas familias aún alojadas en albergues temporales y otras, en situaciones de alquiler precario. La falta de un hogar estable ha generado dificultades significativas en la vida cotidiana de los afectados, quienes deben enfrentar no solo la incertidumbre sobre su futuro, sino también la falta de recursos básicos en un momento en que las condiciones climáticas adversas complican aún más la situación.
Los residentes han denunciado experiencias difíciles, como la imposibilidad de secar la ropa debido a la lluvia y el frío, y la angustia de no contar con un espacio adecuado para desarrollar sus actividades diarias. La comunidad se siente agotada y anhela respuestas rápidas y efectivas para poder retornar a la normalidad y reconstruir sus vidas.
A medida que se suceden las manifestaciones, las autoridades municipales se encuentran bajo presión para abordar el tema de manera inmediata. Se esperan nuevas reuniones y anuncios sobre posibles soluciones, aunque los vecinos reiteran la urgencia de que se cumplan las promesas previas y se concrete un plan de acción que garantice su bienestar y seguridad habitacional a largo plazo.