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Maquinchao: un renacer en la producción lanera tras la sequía

La llegada de lluvias en Maquinchao, Río Negro, trae optimismo a la producción ovina local tras años de sequía. La región, conocida por su lana de calidad, enfrenta desafíos en su reactivación económica.

Por Miguel Vergara4 min de lectura
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Maquinchao: un renacer en la producción lanera tras la sequía

En Maquinchao, en la Región Sur de Río Negro, la reciente lluvia representa una oportunidad crucial para revitalizar las condiciones de producción ovina después de una extensa sequía. Este fenómeno climático no solo mejora pastizales, sino que también devuelve las expectativas a las familias que dependen de la esquila y de la cría de ovejas, una actividad que es fundamental para la economía y la cultura local.

Héctor Zamborain, presidente de la Sociedad Rural de Maquinchao, ha expresado su satisfacción ante este panorama productivo, resaltando que los efectos positivos de la lluvia son un alivio tras más de diez años de dificultades. Sin embargo, Zamborain advierte que, aunque esta temporada trae esperanza, es necesario que los beneficios se mantengan en el tiempo, dado que las condiciones climáticas son un factor determinante en la productividad agrícola.

Maquinchao es reconocida por su especialización en la producción de lana de ovejas Merino, destacándose por la calidad de la fibra obtenida. En esta zona, el trabajo se organiza en torno al manejo del ganado, la sanidad de los animales, y las actividades de esquila y venta. Esta especialización es un legado que ha sido transmitido de generación en generación, formando parte integral de la identidad de la región.

No obstante, la reactivación del sector no depende únicamente de las precipitaciones. La actividad ovina enfrenta varios retos, como la disminución del stock de animales, la escasez de mano de obra rural calificada, la aparición de depredadores, y las dificultades logísticas para mantener una presencia constante en los establecimientos. Estos problemas requieren una atención urgente para garantizar la viabilidad a largo plazo de la producción lanera.

La historia de Maquinchao está entrelazada con la introducción de la raza Merino en Argentina a principios del siglo XX, lo que permitió el desarrollo de una cultura productiva única. Las características geográficas de la región, como su altitud, climas fríos y áridos, han contribuido a establecer un entorno propicio para la cría de ovinos, haciendo de la lana no solo un producto comercial, sino un símbolo de identidad regional.

Zamborain destaca que Maquinchao sigue siendo la única zona en la provincia que ofrece tanto cantidad como calidad en su producción ovina. Esta especialización se transforma en rentabilidad, ya que el éxito de la actividad no se mide solo por el número de animales esquilados, sino también por la calidad de la fibra producida, lo que define el futuro económico de la región.

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