Marco Antonio "El Karateca" Álvarez se entregó tras ser condenado por homicidio
Marco Antonio "El Karateca" Álvarez se entregó a las autoridades tras ser condenado a 12 años de prisión por el homicidio de Fabián Acuña en Puerto Madryn. La entrega se produjo después de un proceso judicial que incluyó condenas y absoluciones mediante apelaciones.

Marco Antonio "El Karateca" Álvarez se rindió ante la policía de Puerto Madryn, donde quedó a disposición de la Justicia luego de que la Cámara Penal confirmara su condena por el homicidio de Fabián Acuña. Este hecho ocurrió en enero de 2021, y la entrega de Álvarez se produjo tras la reciente resolución del tribunal que lo sentenció a 12 años de prisión.
El asesinato de Fabián Acuña, de 54 años, tuvo lugar el 18 de enero de 2021 en el gimnasio Tupac Gym. En este episodio, un agresor entró al local utilizando casco, lentes y guantes, y disparó cinco veces contra Acuña antes de escapar en una motocicleta. La investigación, liderada por el fiscal Alex Williams, se apoyó en registros de cámaras de seguridad y otros indicios que permitieron identificar a Álvarez como el responsable del crimen.
Inicialmente, Álvarez había sido condenado en 2023 a 17 años de prisión por homicidio agravado, pero esa sentencia fue revocada posteriormente al absolverlo. Ante esta decisión, la Fiscalía apeló al Superior Tribunal de Justicia de Chubut, que a fines de marzo de este año revocó la absolución y ordenó un nuevo análisis del caso.
La Cámara Penal, al volver a examinar el asunto, confirmó la responsabilidad de Álvarez en la muerte de Acuña y fijó la pena actual en 12 años de prisión. Tras esta nueva condena, la Fiscalía solicitó su inmediata detención, lo que llevó a "El Karateca" a presentarse voluntariamente ante las autoridades.
Este caso ha captado la atención de la comunidad de Puerto Madryn, no solo por la gravedad del delito, sino también por la complejidad del proceso judicial que ha atravesado Álvarez, con varias instancias de apelación y cambios en su situación legal.
La resolución definitiva de este caso podría tener implicancias en la percepción y vinculación de la comunidad con la inseguridad y la violencia en la región. La espera ahora se centra en la continuación del proceso judicial y cómo se implementará la condena impuesta.