Marcos Rojo pidió irse a Estudiantes, pero Diego Milito no aceptó la salida
Marcos Rojo, defensor de Racing, ha solicitado su salida hacia Estudiantes de La Plata, donde desea jugar las semifinales de la Copa Libertadores. Sin embargo, el presidente del club, Diego Milito, se ha mostrado inflexible ante esta propuesta, generando tensiones entre ambas partes.

La situación en Racing Club se intensificó tras la reciente eliminación del equipo en la Copa Argentina, lo que llevó al despido de su entrenador, Juan Pablo Vojvoda. En este contexto, el defensor Marcos Rojo expresó su deseo de regresar a Estudiantes de La Plata, club donde comenzó su carrera y que ahora necesita refuerzos para las semifinales de la Copa Libertadores contra Flamengo. La solicitud de Rojo ha cobrado especial relevancia debido a la baja por acumulación de tarjetas de otros jugadores de la institución.
El interés de Estudiantes por Rojo se ha intensificado a raíz de la urgencia de contar con un central sólido para afrontar una etapa crucial de la competición continental. El director técnico del Pincha y la dirigencia buscan una solución ante el limitado margen de jugadores disponibles. Recordando antecedentes, Estudiantes ha recurrido en el pasado a incorporaciones en situaciones similares, y con el recuerdo de la llegada de Schiavi en 2009, la opción Rojo parece atractiva.
Sin embargo, la reunión entre Rojo y el presidente de Racing, Diego Milito, terminó en un ambiente tenso. Durante la conversación, Milito se mostró contundente al rechazar el pedido de salida del defensor, lo que generó frustración en el jugador, quien había esperado que su deseo fuera considerado. Rojo habría reclamado a Milito la falta de respuesta a su representante respecto a la propuesta de Estudiantes, lo que agudizó el conflicto entre el jugador y la dirigencia del club.
A esta controversia se suma el estado físico de Rojo, que no participó del entrenamiento debido a un traumatismo en la rodilla sufrido en el último encuentro. Este contratiempo le impide sumar minutos con el equipo, aumentando las especulaciones sobre su futuro en Racing. Hay quienes sugieren que podría mantenerse fuera de la cancha hasta el final de su contrato en diciembre, lo que limitaría aún más la oportunidad de que regrese a Estudiantes.
La situación se enmarca en un contexto de crisis para Racing, que tras enfrentar derrotas consecutivas, busca reestructurarse. La decisión de Milito de no liberar a Rojo enfatiza la tensión actual en el vestuario, donde los dirigentes deben gestionar no solo el rendimiento deportivo sino también las relaciones personales y la moral del equipo.
A medida que se aproxima la ventana de transferencias, se espera que la situación continúe desarrollándose, con Estudiantes a la expectativa de poder concretar la llegada de Rojo y Racing enfrentando la presión de mantener un plantel que atraviesa momentos difíciles.