María Antonella Antelaf celebra 42 años del Jardín Maternal Evita
María Antonella Antelaf, cocinera del Jardín Maternal Evita, celebra 42 años de su apertura, donde también asistió durante su infancia. Su conexión con esta institución se traduce en un profundo compromiso por brindar amor y cuidado a los niños que allí asisten.

María Antonella Antelaf, quien trabaja como cocinera en el Jardín Maternal Evita de Comodoro Rivadavia, celebra hoy los 42 años desde la apertura de este establecimiento. Con 39 años, Antonella tiene recuerdos imborrables de su infancia en el jardín, donde comenzó a asistir desde bebé. Su experiencia allí no solo la marcó, sino que también motivó a sus hermanas y más tarde a su propia hija a ser parte de la institución.
El Jardín Maternal Evita, fundado el 10 de octubre de 1984, inició como una guardería municipal y evolucionó con el tiempo para ofrecer propuestas pedagógicas y educativas. Esta transformación lo llevó a convertirse en un jardín maternal reconocido, en el cual se garantizan tanto la educación como el cuidado de más de 200 niños y niñas de 45 días a 2 años.
Antonella recuerda cómo su participación en talleres y actividades durante su adolescencia fomenta la seguridad que siente respecto al lugar, destacando que para ella el jardín representa tal confianza que decidió enviar a su propia hija. Ingresó al paquete del municipio de la ciudad años después, donde comenzó su vínculo laboral con el jardín, inicialmente en el área operativa y luego en la cocina, reafirmando su compromiso con el lugar que tanto significó en su vida.
La importancia del Jardín Maternal Evita va más allá del ámbito educativo, ya que también se convierte en un espacio comunitario que incluye actividades culturales y recreativas. Actualmente, alberga a 32 niños y niñas y forma parte de un modelo más amplio de Centro de Promoción Barrial, donde se integran iniciativas para beneficiar a la comunidad en general.
En su rol, Antonella se esfuerza por preparar alimentos saludables, plenamente consciente de la importancia de su trabajo en la alimentación y el bienestar de los pequeños. Su perspectiva de "cocinar con amor, cuidado y conciencia" refleja la dedicación que siente hacia los niños, asegurando que el jardín no solo sea un lugar de enseñanza, sino una verdadera extensión de su hogar.
Con la celebración de este aniversario, también se pone de manifiesto el impacto que instituciones como el Jardín Maternal Evita tienen en la formación de familias y la construcción de vínculos comunitarios, al tiempo que se reafirma la relevancia de espacios que promueven la educación y el cuidado temprano en la vida de los niños.