María Chivite denuncia una campaña de desprestigio en su contra
La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, se pronunció en contra de lo que define como una estrategia de desprestigio personal, destacando la falta de base en las acusaciones. En una comparecencia parlamentaria, defendió su gestión y criticó las filtraciones relacionadas con un informe de la UCO.

En una reciente comparecencia en la comisión parlamentaria, la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, denunció lo que calificó como una estrategia de "caza de brujas" orquestada en su contra. Esta declaración se enmarca en el contexto de un informe generado por la Unidad Central Operativa (UCO) sobre el exdirigente socialista Santos Cerdán, que, según Chivite, no presenta evidencia que comprometa su administración o su persona.
Chivite sostuvo que la UCO y el Tribunal Supremo no respaldaron las acusaciones dirigidas hacia ella. En su alocución, enfatizó que ni el informe ni las investigaciones en curso plantean ninguna indagación sobre su gobierno, afirmando que se ha verificado que no hay casos de corrupción ni irregularidades en las licitaciones públicas que impliquen a su administración.
La presidenta hizo mención a las revelaciones del informe que mencionan contratos de obras públicas, aclarando que estos solo fueron referenciados de manera circunstancial y que no se están investigando en términos de delito o irregularidades. En este sentido, Chivite se mostró confiada en que la verdad comenzará a prevalecer a medida que se avance en las pesquisas.
Además, Chivite se refirió a la utilización de una tarjeta de crédito vinculada a una empresa que trabajó en obras en Navarra, argumentando que cualquier responsabilidad recaería sobre las empresas involucradas y no sobre su gobierno. Reiteró que las investigaciones hasta el momento no han aportado nada en su contra, lo que, según ella, frustra a sus detractores.
La presidenta se mostró decidida a continuar defendiendo su honor e integridad, y expresó su confianza en que las investigaciones demostrarán la ausencia de cualquier implicación en actividades delictivas. Su discurso apuntó a desarticular las narrativas opositoras y reafirmar la transparencia de su gestión.
Finalmente, Chivite dejó en claro que mantendrá su postura de confianza ante la justicia y afirmó que si alguien ha incurrido en actos ilícitos, merecerá ser sancionado, aunque enfatizó que ella no es quien debe temer dicho análisis. Este episodio marca un momento crucial en la política navarra, donde las luchas de poder y las acusaciones mutuas son frecuentes en el contexto de un clima político complicado.