María Ester Rolando, una figura clave en la comunidad de Villa La Angostura
María Ester Rolando, vicepresidenta del Club Atlético Deportivo de Villa La Angostura, es reconocida por su compromiso comunitario. A lo largo de su vida ha trabajado incansablemente en diversas instituciones, destacándose por su dedicación hacia los jóvenes y su capacidad para transformar realidades a través del deporte.

María Ester Rolando se ha convertido en un referente de la comunidad de Villa La Angostura gracias a su labor en el Club Atlético Deportivo y Social, conocido como “El Depo”. Desde su fundación en 1939, club del cual su padre fue fundador, Rolando ha dedicado su vida a contribuir a la sociedad local a través de diversas actividades y organizaciones.
A lo largo de su trayectoria, Rolando ha estado activa en cooperadoras escolares, en la iglesia y ha incursionado en la política. Sin embargo, fue en “El Depo” donde encontró un espacio perfecto para canalizar su vocación y compromiso social. Su papel en el club ha sido fundamental, habiendo ocupado la presidencia en dos ocasiones y actualmente ejerciendo como vicepresidenta. Para ella, el deporte representa una herramienta poderosa para cambiar vidas y crear oportunidades.
Desde su posición, Rolando impulsa diversos proyectos destinados a los jóvenes de la localidad, resaltando la importancia de brindarles apoyo y oportunidades a aquellos que más lo necesitan. Su labor ha sido reconocida en varias ocasiones; en 2018 recibió el premio a Mujer Destacada, y en el presente año obtuvo la Mutisia de Plata, el mayor reconocimiento que otorga la Municipalidad por su trayectoria y compromiso social.
El camino recorrido por María Ester no es solo un ejemplo de dedicación, sino también de entusiasmo y fuerza. A pesar de recibir múltiples distinciones, ella enfatiza que su mayor satisfacción proviene de ver a los jóvenes crecer y encontrar un lugar en el club. Su filosofía de vida se enfoca en la gratitud, valorando cada momento en el que ha podido ayudar, sin buscar protagonismo.
Además de su compromiso con el deporte y la comunidad, Rolando también es emprendedora, dirigiendo un negocio familiar de conservas y dulces regionales. Su vida personal está centrada en su familia, siendo madre de dos hijos y abuela de cuatro nietos, lo que le otorga la motivación para seguir adelante.
Con una energía inagotable, Rolando ha dejado una huella imborrable en Villa La Angostura, siendo un ejemplo de cómo el compromiso social puede transformar vidas y fortalecer la comunidad. Su legado se refleja en cada joven que ha encontrado en el deporte una oportunidad para crecer y desarrollarse.