María Verónica Stivanello, la arquitecta que construyó con barro en Entre Ríos
La arquitecta María Verónica Stivanello creó en Entre Ríos una vivienda de 140 metros cuadrados construida con barro y técnicas de bioconstrucción. Su proyecto desafía las convenciones de construcción actuales al ofrecer una alternativa sostenible y estética.

La arquitecta María Verónica Stivanello, oriunda de Chajarí, Entre Ríos, ha desarrollado un innovador proyecto arquitectónico que desafía los estándares tradicionales de construcción. En un terreno familiar entre Chajarí y Santa Ana, construyó una casa de 140 metros cuadrados usando tierra cruda y técnicas ancestrales de bioconstrucción, destacándose por su creatividad y el uso de materiales locales.
Formada en la Universidad Nacional de Córdoba y con estudios en la Universidad de Salerno, Italia, Stivanello se dio cuenta de que los manuales convencionales de arquitectura no incluían conocimientos esenciales sobre técnicas auténticas de construcción. Esto la llevó a sumergirse en un aprendizaje práctico, participando de talleres y colaborando con referentes de la bioconstrucción. Su enfoque busca demostrar que el barro, muy lejos de ser un símbolo de precariedad, puede ser un material sofisticado con bajo impacto ambiental.
La vivienda presenta un diseño único, caracterizado por sus paredes curvas y orgánicas, que se integran armónicamente con el entorno natural, rodeado de montes frutales y espacios abiertos. Esta parte del litoral argentino, rica en recursos naturales, es propicia para la construcción sustentable, y Stivanello ha logrado plasmar esta conexión entre la arquitectura y la naturaleza.
Uno de los elementos más destacables de su construcción es el "techo vivo", diseñado con una estructura de madera de eucalipto. Esta cubierta incluye varias capas aislantes y una base de sustrato vegetal que permite el crecimiento de diversas especies de plantas, creando un microecosistema que se autorregula de manera autónoma. Este enfoque no solo contribuye al bienestar ambiental, sino que también proporciona un hábitat para la fauna autóctona.
Stivanello enfatiza que su casa es un manifiesto estético y político que busca inspirar a otros a reconsiderar la forma en que construimos. Al optar por el barro y los elementos naturales, su obra se convierte en un ejemplo de innovación y compromiso con el medio ambiente en tiempos donde los materiales industrializados predominan en la construcción.
Este enfoque pionero de la arquitecta podría influir en futuras tendencias de desarrollo urbano y rural en Argentina, fomentando una conciencia mayor sobre los métodos de construcción que respetan el entorno. Así, María Verónica Stivanello no solo edifica un hogar, sino que promueve un cambio hacia la sostenibilidad en la arquitectura contemporánea.