Mariana Ochoa relata su infidelidad en el primer matrimonio y sus consecuencias
Mariana Ochoa compartió detalles sobre su infidelidad durante el inicio de su matrimonio con Christian Eskenazi. La cantante explicó cómo la situación de abuso de sustancias de su exmarido influyó en la relación.

Mariana Ochoa, integrante del grupo OV7, reveló en una entrevista reciente algunos de los motivos detrás de su infidelidad en su primer matrimonio con Christian Eskenazi. La cantante aseveró que su traición se produjo en un contexto de confusión emocional y estado de euforia provocados por el alcohol, el cual tomó en una fiesta poco después de regresar de su luna de miel. Afirmó que el incidente no fue premeditado y que la situación se complicó por la adicción a las drogas de su entonces esposo, de la que no tenía conocimiento al momento de casarse.
La luna de miel de Ochoa y Eskenazi, cuya duración fue corta y conflictiva, se llevó a cabo en Indonesia, donde la cantante comenzó a notar la ausencia prolongada de su pareja en el hotel. Después de retornar a México, Ochoa comprendió que estas ausencias eran consecuencia de la búsqueda de drogas por parte de Eskenazi. La revelación de esta adicción fue un punto de inflexión en la relación, que ya había mostrado signos de descomposición.
Durante la fiesta de cumpleaños de su colega Érika Zaba, Ochoa se sintió profundamente deprimida por su situación personal y, como forma de escape, se excedió con el consumo de alcohol. En este contexto, terminó besándose con un ejecutivo de su disquera, un momento que le fue registrado por los medios de comunicación. Ochoa aseguró que no recordaba los hechos de esa noche y que, al ser interrogada al respecto, no tenía idea de lo que había sucedido.
La cantante, quien se mostró a favor de la honestidad en sus relatos, no siente remordimientos por la infidelidad. Por el contrario, consideró que la experiencia le permitió identificar y confrontar las adicciones de su exmarido, lo que finalmente la llevó a buscar su propio bienestar emocional. Esta autoconciencia fue fundamental para Ochoa, ya que la propulsó a entrar en terapia y reflexionar sobre los patrones de comportamiento que había aprendido en su familia, donde el alcoolismo había sido un tema recurrente.
El desenlace de esta relación, marcada por la infidelidad y el descubrimiento de los problemas de Eskenazi, culminó en un divorcio que no fue enfrentado con dramatismo, según lo relatado por Ochoa. Esta situación permitió tanto a la cantante como a su exmarido tomar caminos separados, donde él ingresó a una clínica de rehabilitación y ella continuó su proceso de sanación.
A lo largo de su historia, Ochoa se ha centrado en su crecimiento personal, reconociendo que, aunque el enamoramiento puede nublar el juicio, la autoexploración y el desprendimiento de relaciones tóxicas son clave para la salud emocional. Actualmente, Ochoa mantiene una relación continua con la terapia, enfatizando la importancia de enfrentar y entender las experiencias del pasado.