Mariana Villagra: de pastelera a maestra de cocina en Neuquén
Mariana Villagra, maestra pastelera en Neuquén, transformó su pasión por la cocina en una vocación por enseñar. A lo largo de casi una década, ha ofrecido talleres y capacitaciones, convirtiendo su hogar en un aula donde comparte conocimientos sobre pastelería con quienes quieren emprender en el área.

Desde su llegada a Neuquén hace aproximadamente diez años, Mariana Villagra ha logrado establecerse como referente en el ámbito de la pastelería, eligiendo la enseñanza sobre la venta de productos. Aunque su formación en cocina comenzó por curiosidad y no por tradición familiar, su amor por la gastronomía la llevó a dedicarse a compartir sus conocimientos con otros, convirtiendo su cocina en un espacio educativo.
Durante su trayectoria, que incluye formación autodidacta y experiencias en África, Mariana ha ido acumulando un bagaje de técnicas y recetas que decide transmitir a sus alumnos. Su enfoque se centra en la comprensión de los procesos de la cocina, lo que convierte a cada receta en un experimento en el que enseña no solo a seguir instrucciones, sino a entender el porqué de cada elección en la preparación.
A pesar de que Mariana no proviene de una familia de cocineros, el deseo por enseñar sí se encuentra en sus raíces familiares, ya que su entorno estuvo siempre vinculado a la educación. A lo largo de su vida, esto la llevó a definir no solo su camino laboral, sino también a experimentar con diferentes formatos hasta encontrar su verdadera vocación en la instrucción.
Mariana comenzó dando talleres de pastelería en distintos lugares antes de establecerse en Neuquén. En sus inicios, su deseo de compartir conocimientos era claro: quería dar talleres y no abrir un negocio. Sin embargo, la pandemia la obligó a adaptarse y durante ese tiempo llegó a abrir una pastelería y casa de té, aunque rápidamente se dio cuenta de que su lugar estaba en la enseñanza.
Los talleres que imparte son un punto de encuentro para quienes buscan aprender y, en muchos casos, dan un paso hacia el emprendimiento en el área gastronómica. Mariana se ha convertido en un pilar en la comunidad local, con un enfoque en la formación que motiva a sus alumnos a explorar sus propias creaciones.
La experiencia de Mariana Villagra resalta no solo una pasión por la cocina, sino también la importancia de la educación en la tradición culinaria de la región. A medida que la demanda de talleres de pastelería crece, Mariana sigue marcando el rumbo en un campo que aún tiene mucho por desarrollar en la provincia. Su historia es un ejemplo de cómo las habilidades pueden transformarse en oportunidades y de cómo la enseñanza puede nutrir tanto a quien aprende como a quien imparte el conocimiento.