Mark, el perro antinarcóticos, inicia una nueva vida con su guía tras ocho años de servicio
Mark, un labrador retriever que se desempeñó en la Gendarmería Nacional, fue homenajeado tras ocho años de servicio en tareas antinarcóticos. Ahora, el perro vivirá como mascota junto a su guía, la cabo primera Cintia Espinoza, quien lo adoptó formalmente después de trabajar juntos durante cinco años.

Mark, un labrador retriever que ha dedicado ocho años al servicio de Gendarmería Nacional en tareas de lucha contra el narcotráfico, ha cambiado de rumbo en su vida. Durante una ceremonia especial en el Escuadrón 35 'El Bolsón', se reconoció su trayectoria y se formalizó su adopción por parte de la cabo primera Cintia Espinoza, quien fue su guía durante gran parte de su carrera.
El perro, que fue asignado a Espinoza a los tres años, se destacó en el trabajo operativo en diversas secciones, comenzando su carrera en “Senda Hachada” en Salta. En 2024, el equipo fue trasladado al Escuadrón 35 en Río Negro, continuando su contribución a la lucha contra el narcotráfico en la región patagónica.
La ceremonia de homenaje no sólo celebró sus aportes como perro antinarcóticos, sino que también marcó el final de su carrera en Gendarmería. Mark, que ha sido una pieza clave en las operaciones, ahora abandonará su rol operativo para convertirse en un miembro más de la familia de Espinoza.
El reconocimiento de su labor resalta la importancia que tienen los perros en las fuerzas de seguridad, su trabajo conjunto con los agentes ha sido fundamental en la detección y control de sustancias ilegales en el país. Con su nueva rutina, Mark podrá disfrutar de un entorno más tranquilo y familiar, después de años de intenso trabajo.
Este cambio viene a ser un ejemplo de cómo se puede reconocer y celebrar la vida y el esfuerzo de estos animales, que más allá de su función en la seguridad, también desarrollan lazos afectivos con sus guías. La adopción permite que ambos sigan juntos, pero en una dinámica más centrada en la vida hogareña que en operativos de alto riesgo.
Mark ha dejado una huella no solo en su guía, sino también dentro de Gendarmería, y su historia es un recordatorio de la valía de los animales en roles de relevancia en la sociedad. A medida que inicia esta nueva etapa, se espera que la adaptación resulte beneficiosa tanto para él como para Espinoza.