Marta Fort revela anécdotas sorprendentes sobre su padre Ricardo en televisión
Durante su participación en el programa "Otro Día Perdido", Marta Fort reveló curiosas anécdotas sobre su padre, Ricardo Fort. Detalló que él utilizaba el baño como un espacio privado para reflexionar y tener conversaciones serias, una confesión que sorprendió tanto al conductor Mario Pergolini como a la audiencia.

Marta Fort, quien ha mantenido viva la memoria de su padre Ricardo Fort, visitó recientemente el programa “Otro Día Perdido”, conducido por Mario Pergolini. Durante la conversación, la influencer compartió una particularidad de la vida cotidiana de su padre que sorprendió a todos los presentes. Marta relató que Ricardo aprovechaba los momentos en el baño para pensar profundamente y tener charlas serias, generando una atmósfera de risas y asombro en el estudio.
La anécdota causó revuelo no solo por su contenido, sino también por la forma en que Marta se refirió a ella. En un momento espontáneo y sin aviso previo, dijo: “El momento que usaba mi papá para pensar y ponerse profundo era cuando cag...” Esta confesión provocó la inmediata reacción divertida de Pergolini, quien, entre risas, le recordó que estaban en televisión nacional.
Marta Fort también añadió detalles sobre la dinámica familiar que rodeaba a su padre. Describió que, debido a la gran exposición mediática que vivía, el baño se convertía en su refugio personal. "En casa, que era prácticamente un estudio de televisión, ese era el momento más privado que tenía”, explicó, revelando el impacto que la celebridad tenía en su vida personal.
La influencer continuó su relato, afirmando que Ricardo utilizaba el bidet como un diván en esos momentos de reflexión. Esta descripción desató nuevas risas entre el público y una mezcla de incredulidad y humor en el presentador. “No es normal lo que contás, no cuentes ni en el psicólogo eso”, bromeó Pergolini, destacando lo peculiar de la situación narrada.
La anécdota ofreció una visión diferente de Ricardo Fort, permitiendo conocer un lado cotidiano del empresario que, si bien era famoso, tenía sus propias particularidades y espacios de intimidad. El momento se transformó en un devocional a una figura pública que, a pesar de su fama, luchaba por encontrar espacios por sí mismo, algo que muchos en la audiencia pudieron relacionar.
Este tipo de relatos no solo sigue acercando a Marta a la figura de su padre, sino que también demuestra su habilidad para combinar humor y recuerdos personales en un contexto televisivo.