El Festival Audiovisual Bariloche suma 1330 obras para su próxima edición
El Festival Audiovisual Bariloche alcanzó un récord de 1330 inscripciones para su próxima edición, reflejando un crecimiento constante desde su creación. Esta cifra reafirma la importancia del evento en la escena cultural de la región y su conexión con realizadores de todo el país y de Latinoamérica.

El Festival Audiovisual Bariloche (FAB), organizado por la Secretaría de Cultura de Río Negro, ha alcanzado un nuevo récord con la recepción de 1330 proyectos para su próxima edición. Este hito es el resultado de un esfuerzo sostenido a lo largo de los años, que ha permitido al festival establecerse como un referente en la industria audiovisual tanto a nivel provincial como nacional.
Este año, el interés por participar ha sido notable en casi todas las categorías del festival, superando de manera significativa los números de ediciones anteriores. La Competencia Latinoamericana de Cortometrajes fue la más registrada, con 426 obras, mientras que los Cortometrajes Universitarios duplicaron la cantidad de proyectos en comparación al año pasado. Además, la sección de Proyectos en Construcción (PEC) reunió a 67 iniciativas, demostrando un crecimiento en la diversidad de propuestas presentadas.
Desde la organización enfatizan la importancia de contar con nuevas perspectivas y la participación de diferentes generaciones de realizadores. El FAB no solo se presenta como un evento de exhibición, sino como una plataforma que fomenta conexiones, desarrolla proyectos y fortalece una red audiovisual que supera las fronteras de la provincia y del país. Esta esencia federal se refuerza con la participación de producciones de casi todas las provincias argentinas, así como con una significativa representación de proyectos provenientes de Chile.
La proyección internacional del festival es igualmente notable, con la participación de cineastas de varios países de América Latina, incluyendo Brasil, Colombia, Perú y México, entre otros. Esto evidencia un avance en el objetivo de vincular a Río Negro con el resto del continente en el ámbito cultural, y respalda el compromiso de los equipos de trabajo que apoyan el crecimiento del festival.
La masiva participación subraya no solo el interés de profesionales y estudiantes, sino que también establece a Río Negro como un nodo estratégico para la circulación y exhibición de contenidos audiovisuales en Latinoamérica. Cada año, el festival se consolida más como un evento imprescindible para la industria cinematográfica regional, lo que a su vez potencia su desarrollo y visibilidad.