Más de 900 muertos tras las inundaciones devastadoras en Nepal
Las inundaciones que azotaron Nepal desde el 26 de agosto han dejado más de 900 muertos y 4.200 personas desaparecidas. La ONU está intensificando su apoyo a las operaciones de rescate.

Las devastadoras inundaciones en Nepal han impactado severamente el valle del río Trishuli desde el 26 de agosto, con un saldo trágico que asciende a más de 900 muertos y más de 4.200 desapariciones confirmadas. El desprendimiento de tierra y el colapso de un glaciar podrían haber sido factores desencadenantes de esta catástrofe, que ha desbordado la capacidad de respuesta inicial de las autoridades locales y ha llevado a la declaración de un estado de emergencia en 15 municipios.
El gobierno, en colaboración con la ONU, ha movilizado a más de 20.000 personas para llevar a cabo actividades de búsqueda y rescate. Hasta el momento, se han rescatado a más de 10.000 individuos, incluyendo 252 extranjeros atrapados en la zona afectada. Sin embargo, las dificultades de acceso a las áreas más perjudicadas han complicado las operaciones, especialmente en algunos tramos de la carretera Prithvi, que están totalmente bloqueados.
Ante la magnitud de la tragedia, las necesidades humanitarias se están incrementando rápidamente. Se estima que unas 65.000 personas requieren ayuda inmediata en agua, saneamiento e higiene. Además, alrededor de 22.000 niños necesitan acceso a servicios de protección, mientras que aproximadamente 2.600 menores de cinco años podrían estar enfrentando malnutrición aguda grave. La situación es crítica para unas 10.500 mujeres embarazadas o lactantes que también requieren apoyo nutricional.
Los daños a la infraestructura escolar son significativos, con 19 escuelas afectadas, de las cuales 9 han sido completamente destruidas, lo que ha llevado a que algunas de ellas se utilicen como refugios temporales para familias desplazadas. Más de 10.000 niños en edad escolar requieren asistencia psicosocial, y los esfuerzos de las agencias humanitarias se centran también en la reunificación familiar de 107 niños que podrían haber sido separados de sus padres.
La ONU ha intensificado su apoyo a los operativos de rescate. Lila Pieters Yahia, coordinadora residente de la ONU en Nepal, supervisa el apoyo humanitario en el país, inclusive la creación de un centro de coordinación en Nuwakot para mejorar la respuesta. El Programa Mundial de Alimentos ha enviado unas 80 toneladas de alimentos, abasteciendo a aproximadamente 9.200 personas por un período de 15 días. Además, UNICEF ha proporcionado alimentos terapéuticos para 500 niños en situación de malnutrición severa.
Las próximas semanas serán cruciales para determinar el alcance de la recuperación en Nepal, mientras las agencias humanitarias trabajan para garantizar que se brinde el apoyo necesario para mitigar esta crisis.