Más del 12% de las deudas familiares está en mora: récord en refinanciaciones
En septiembre, la mora de las deudas familiares alcanzó un 12,2%, mientras las refinanciaciones se dispararon a niveles máximos. Aunque la morosidad disminuyó levemente, sigue siendo alta en comparación con años anteriores.

La mora en los pagos de deudas por parte de las familias argentinas experimentó una leve disminución en septiembre, pasando del 12,81% registrado en agosto a un 12,20%. Este dato indica que, de cada 100 pesos que las familias deben a bancos y otras entidades financieras, alrededor de 12 tienen más de tres meses de atraso. A pesar de esta baja, la cifra sigue siendo significativamente superior a la registrada a fines de 2024, cuando la mora se situaba en un 2,5%.
El informe que arroja estos números señala que el descenso en la morosidad se debe principalmente a dos factores: en primer lugar, hubo una caída del 4,1% en el saldo en falta de financiamientos a familias, marcando así el segundo mes consecutivo de baja y el descenso más pronunciado del año. En segundo lugar, el stock total de préstamos permanece estancado, lo que hace que cualquier reducción en el monto de deudas morosas impacte rápidamente en el índice de morosidad.
Además, este cambio no se limita a un solo banco, sino que es un fenómeno generalizado entre las 12 principales entidades que conceden créditos a los hogares, lo que sugiere una tendencia en todo el sistema financiero. Por otra parte, el porcentaje de deudas con retrasos de hasta 90 días, que aún no se consideran mora, también mostró mejoría, disminuyendo al 2,52%, el menor registro en más de un año. Este dato es relevante dado que en ocasiones previas, se observó que aumentos en la mora temprana pueden anticipar un incremento en la mora concreta.
Sin embargo, la contracara de esta leve mejora es el incremento en las refinanciaciones, que ahora alcanzan niveles récord. En septiembre, el saldo refinanciado representó el 3,9% del crédito total a familias y el 0,9% del crédito a empresas. Los datos indican que las familias han reprogramado deudas por un total de $2,9 billones, lo cual sugiere que una parte significativa de los hogares sigue cargando con sus deudas, pero elige estirar los plazos para hacer frente a los pagos, algo que alivia la mora del mes, pero no disminuye el peso de la carga financiera sobre sus ingresos.
A pesar de estas dinámicas, la concesión de nuevos créditos se mantiene estancada. Durante octubre, los préstamos en pesos crecieron solo un 0,9% en términos reales, lo que representa una leve mejora en comparación con los meses anteriores, aunque el financiamiento en moneda local sigue sin repuntar desde la salida de las LEFI a mediados del año pasado. Estos factores reflejan un contexto desafiante para la economía familiar en el país.