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Masacre familiar en Quitilipi: un hombre atacó a su pareja y a tres niños

Un hecho de violencia familiar ha conmocionado a Quitilipi, Chaco, donde un hombre estranguló a su pareja y mató a tres niños. La tragedia, ocurrida en el contexto de un incendio, dejó a una comunidad devastada y obligó a una profunda investigación policial.

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Masacre familiar en Quitilipi: un hombre atacó a su pareja y a tres niños

En un trágico suceso ocurrido el pasado domingo en la localidad de Quitilipi, Chaco, un hombre ha sido acusado de asesinar a su pareja y a tres niños, además de intentar incendiar la vivienda. La policía ha calificado este evento como uno de los crímenes más atroces de la provincia desde su creación en 1953, lo cual resalta la gravedad de la situación en un pueblo de poco más de 32 mil habitantes.

Los hechos comenzaron alrededor de las 6 de la mañana, en una vivienda ubicada en la calle Islas Malvinas, donde Alberto Luis Ávalos, de 25 años, presuntamente estranguló a su pareja, Rocío Aranda, de 22 años. Luego, mató a un hijo de ella y a dos sobrinos y provocó un incendio mientras sostenía a su propio bebé de seis meses. El sospechoso, que trató de suicidarse después de los ataques, fue rescatado por vecinos antes de ser encontrado inconsciente por las autoridades.

El bebé, cuyo nombre era Bernardo Ávalos, murió debido a inhalación de humo. En la misma vivienda, se encontraron los cuerpos de las otras víctimas: Franco Aranda, un niño de cuatro años, y dos sobrinos de Rocío, Adriana y Bruno Barrios, de 5 y 4 años respectivamente. Estos pequeños habían sufrido heridas de arma blanca antes de que el lugar se incendiara.

Las atrocidades de este caso han generado una respuesta contundente tanto de la policía como de la comunidad. El jefe de la Policía de Chaco, Fernando Romero, ha calificado la masacre como un hecho que impacta profundamente las fibras más sensibles de la sociedad local. El horror de lo sucedido ha dejado una huella permanente en los habitantes de este lugar, quien atraviesan una fuerte conmoción colectiva.

Las autoridades han intensificado las investigaciones para esclarecer los detalles de este crimen. En las primeras pericias se ha constatado que los niños presentaban heridas en el cuello y quemaduras, y que la joven madre también tenía signos de violencia en su cuerpo. La búsqueda de respuestas es crucial para procesar el dolor que afecta a las familias de las víctimas y al mismo tiempo, evitar que se repitan este tipo de situaciones.

El perpetrador ha sido trasladado al Complejo II del Servicio Penitenciario Provincial, a disposición de la Justicia, mientras que se esperan más detalles de la causa judicial que se está llevando adelante. La masacre no solo ha dejado un saldo trágico en términos de vidas, sino que también ha puesto en evidencia la violencia de género y familiar en la región, exigiendo una reflexión y acciones pertinentes por parte de la sociedad y el estado.

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