Matanza de niña en Polonuevo genera conmoción por violencia e inseguridad
El asesinato de Celeste Osorio Duque, una niña de dos años, en un ataque armado en Polonuevo, ha conmocionado a la comunidad y evidenciado la crisis de seguridad en la región, vinculada a la extorsión y bandas criminales.

La violencia en Polonuevo, un municipio ubicado en el departamento del Atlántico, Colombia, ha alcanzado un nuevo pico con el asesinato de una niña de solo dos años, Celeste Osorio Duque. La tragedia ocurrió en la noche del 19 de julio, cuando un hombre en motocicleta disparó en múltiples ocasiones hacia la panadería propiedad de la madre de la menor, impactándola directamente y causando su muerte horas después en un centro médico de Barranquilla. Este ataque ha sacudido a la población, que ya venía sintiendo el peso de una grave crisis de seguridad en la localidad.
En lo que va del año, Polonuevo ha registrado nueve homicidios, una cifra alarmante que triplica los casos del mismo período en 2025. Los habitantes, abrumados por la violencia, han alzado sus voces en demanda de respuestas y medidas más efectivas contra la criminalidad, en especial en lo que respecta a la extorsión por parte de grupos bandálicos que han ganado terreno en la región. El contexto socioeconómico de Polonuevo, que enfrenta desafíos económicos y de seguridad, ha sido complicado por la creciente influencia de estos grupos criminales.
El ataque contra la panadería se produjo cuando el agresor, haciendo uso de un arma de fuego, disparó indiscriminadamente por una ventana del local. La madre de Celeste, quien ya había sido amenazada anteriormente, es considerada un posible blanco de extorsión, aunque hasta el momento no se ha confirmado un móvil directo. La Policía del Atlántico está llevando a cabo una investigación para identificar y capturar al responsable.
Las autoridades locales, encabezadas por el alcalde Óscar Avilés, han manifestado su indignación ante la situación y han solicitado mayor atención y recursos del gobierno nacional, pues actualmente la capacidad de respuesta policial en el municipio es extremadamente limitada. Avilés ha recordado que ha venido advirtiendo sobre el aumento de la criminalidad y ha instado a la intervención del presidente electo, solicitando una mayor presencia de la Policía y de la Fiscalía.
Ante la grave situación, el alcalde ha convocado a un consejo de seguridad extraordinario, donde se discutirán medidas como la posible implementación de un toque de queda para contener la violencia. En paralelo, la Policía ha puesto en marcha un plan candado y ha movilizado equipos de inteligencia para recopilar pruebas que conduzcan a esclarecer el crimen de la menor.
Este trágico suceso no solo ha suscitado la indignación de la comunidad, sino que también ha puesto de manifiesto la necesidad urgente de abordar los problemas de inseguridad en la región, garantizando la protección de los ciudadanos, especialmente de los más vulnerables como los niños. Las autoridades han instado a la ciudadanía a colaborar con información que puede ser crucial para el avance de la investigación.