ADCDiario

Matías Tesoriero: el arte de la cocina estacional en Villa Pehuenia

El chef Matías Tesoriero ha encontrado su pasión en la cocina de Villa Pehuenia, donde prioriza los ingredientes locales y estacionales. Su restaurante, Borravino, refleja esta filosofía a través de una propuesta gastronómica que se basa en productos frescos y sencillos.

Por Gladis Gutiérrez5 min de lectura
Compartir
Matías Tesoriero: el arte de la cocina estacional en Villa Pehuenia

Matías Tesoriero es un chef que ha sabido encontrar su lugar en Villa Pehuenia, un pintoresco pueblo en la cordillera de los Andes en Neuquén. Su cocina destaca por utilizar ingredientes frescos de la región, como trucha de un criadero cercano, alcauciles y espárragos de productores locales. En su restaurante Borravino, enfatiza la simplicidad y la adaptación a lo que la naturaleza ofrece en cada estación del año. La llegada de la primavera se traduce en platos renovados que incorporan los primeros brotes de la huerta, lo que demuestra un claro compromiso con la estacionalidad y la calidad de los productos.

Originario de Villa Giardino, Córdoba, Tesoriero comenzó su carrera en un parripollo, pero su pasión por la cocina lo llevó a España, donde trabajó en el restaurante Messina de Mauricio Giovanini. Con una formación sólida en técnicas modernas, como la cocina molecular, su vida dio un giro inesperado cuando recibió una oferta para trabajar en la posada La Escondida, en un lugar que antes desconocía. Su fascinación por el paisajes de la región y su naturaleza le hizo decidir quedarse y formar su propio camino culinario.

Con el tiempo, Tesoriero fue dejando atrás algunos de los métodos más complejos de la cocina molecular, abrazando en su lugar un enfoque más sencillo y fiel a los ingredientes. La omnipresencia de la naturaleza en su entorno le enseñó a ser flexible, adaptándose a la disponibilidad de productos y a los tiempos que rigen el ritmo de la montaña. Este cambio de perspectiva lo ha llevado a crear una propuesta más auténtica y conectada con el entorno, donde cada plato cuenta una historia del lugar y de sus ingredientes.

Ailén Martorella, una chef de Santa Fe que reside en Pehuenia desde 2006, se unió a Matías y juntos crearon Borravino, un espacio que no solo ofrece comida de calidad, sino que también brinda una experiencia sensorial gracias a su ubicación frente al lago Aluminé. Su pequeño restaurant, lleno de encanto y con una hermosa terraza, permite disfrutar de las vistas y del ambiente que rodea su gastronomía.

El crecimiento personal y profesional de Tesoriero se ha visto impulsado por la llegada de su hijo Benito, lo que ha consolidado aún más su vínculo con la región. Cada plato en su carta refleja la esencia de la cocina estacional, donde la oferta se adapta a lo que la tierra produce en cada momento. Esta filosofía se traduce en un reconocimiento creciente entre los habitantes y visitantes de la Patagonia, quienes valoran el enfoque auténtico de su cocina.

Con cada temporada, Matías espera seguir sorprendiéndolos con las bondades de su entorno, reafirmando su compromiso de trabajar con lo que la naturaleza ofrece y, al mismo tiempo, honrando la cultura gastronómica de la Patagonia a través de su arte culinario.

Compartir

Más noticias