Medidas de máxima seguridad para “Diablo” en prisión de Costa Rica
La prisión de La Reforma en Costa Rica ha implementado un protocolo de seguridad sin precedentes tras la llegada de Alejandro Arias Monje, alias “Diablo”, y Jonathan Pérez Méndez, alias “Tan”. Este sistema restrictivo impide visitas y contacto físico con el exterior.

El Centro Penitenciario La Reforma de Costa Rica ha implementado un conjunto de medidas de seguridad extremas tras la llegada de Alejandro Arias Monje, conocido como “Diablo”, y Jonathan Pérez Méndez, alias “Tan”. El ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas, anunció la adopción de quince medidas inéditas para garantizar la seguridad de los internos y del establecimiento. Entre estas medidas se encuentra el aislamiento total de los reclusos en celdas individuales, bajo estrictas condiciones de vigilancia.
Ambos internos serán monitoreados las 24 horas por unidades tácticas especializadas del sistema penitenciario. Estos incluyen la Unidad de Intervención Especial (UEI) y la Unidad de Acción Especial (UEA). Este despliegue se considera necesario debido a la peligrosidad asociada a los reclusos, lo que llevó a las autoridades a establecer un protocolo que prohíbe cualquier tipo de contacto con el exterior, incluidas visitas familiares y comunicados con abogados, que deberán hacerse en locutorios sin contacto físico.
El protocolo abarca también la prohibición de traslados médicos fuera de la prisión, permitiendo que toda atención sanitaria se brinde dentro de las celdas bajo supervisión. En cuanto a la rutina diaria, ambos reclusos permanecerán en sus celdas las 24 horas, sin acceso a áreas comunes o a pertenencias personales, salvo artículos de higiene básica proporcionados por las autoridades.
El perímetro del complejo penitenciario cuenta con patrullaje permanente de la Fuerza Pública y el resguardo se intensifica con la presencia de francotiradores en torres de vigilancia cercanas a las celdas de los internos. Esta medida adicional busca evitar cualquier intento de fuga o rescate. Asimismo, se dispone de un sistema de inteligencia para detectar y neutralizar amenazas dentro del penal.
Aguilar reveló que se está considerando la posibilidad de realizar todas las audiencias de ambos reclusos de manera virtual para disminuir los riesgos vinculados a traslados. Además, se ha decidido suspender temporalmente las visitas generales para otros internos del mismo recinto, elevando así el nivel de seguridad por tiempo indeterminado.
Este conjunto de medidas es un hecho sin precedentes en la historia reciente del sistema penitenciario costarricense, marcando un cambio en las políticas de seguridad para hacer frente a reclusos con alto potencial de riesgo. Las autoridades buscan garantizar el orden y evitar cualquier incidente, reafirmando el compromiso del gobierno ante la violencia y el crimen organizado en el país, en un contexto donde la seguridad es prioridad.