Mejora el clima en Neuquén y avanzan evaluaciones de daños por lluvias
Las condiciones meteorológicas en Neuquén mejoran tras intensas lluvias, lo que ha llevado a la baja del nivel de alerta en la provincia. Sin embargo, se continúa evaluando los daños, especialmente en las áreas más afectadas y se insta a respetar las restricciones en los caminos.

Tras dos días de intensas lluvias y un fenómeno meteorológico inusual, las condiciones en Neuquén han comenzado a mejorar. La Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos ha decidido reducir el nivel de alerta en la provincia, permitiendo la transición hacia una etapa de evaluación de daños y remediación en las áreas afectadas.
El monitoreo de ríos, arroyos y cañadones continúa, y se han iniciado revisiones de la infraestructura para detectar daños. A pesar de esta mejora, se enfatiza que los caminos que están restringidos aún no se habilitan automáticamente, siendo crucial que la población respete las normas vigentes. Las lluvias han afectado especialmente las zonas cordilleranas del sur y centro de la provincia, donde se han registrado aumentos en los caudales de ríos, desbordes y deslizamientos, además de diversas complicaciones en el norte debido a anegamientos y caída de árboles.
La secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos, Luciana Ortiz Luna, ha subrayado que el descenso del nivel de alerta representa un gran alivio tras la calificación de alerta roja emitida por el Servicio Meteorológico Nacional, que indica un riesgo significativo para la población. Este tipo de alerta es poco común y denota la necesidad de tomar acciones defensivas para mitigar posibles daños. Las medidas preventivas implementadas han sido vitales para reducir la exposición de la población durante el fuerte impacto del fenómeno.
Entre las localidades más afectadas se encuentra Villa La Angostura, que ha visto un aumento inusual en el caudal de arroyos que no ocurría desde hace más de diez años, provocando anegamientos en sectores de la ciudad. Esta situación refuerza la idea de que el último evento climático ha tenido consecuencias severas en la región, dejando a los servicios y la transitabilidad en fase de normalización gradual, dependiendo de las condiciones de seguridad.
Las tareas de recuperación se enfocarán en las áreas donde el impacto ha sido más crítico, especialmente en la cordillera y diversas localidades del norte neuquino. Se anticipa que los trabajos avanzarán a medida que se estabilicen las condiciones climáticas y se priorice la seguridad de la población.