Mejoras en la calidad del aire en Antofagasta y sus desafíos
A pesar de las mejoras en la calidad del aire en Chile en las últimas dos décadas, el sur del país enfrenta desafíos significativos, especialmente en Antofagasta.

En las últimas dos décadas, Chile ha logrado avances significativos en la calidad del aire, aunque persisten importantes desigualdades regionales. Un análisis reciente de 2025, realizado por varias instituciones académicas y publicado en la revista Atmosphere, indica que, a pesar de la reducción de contaminantes como el material particulado fino (PM2.5), aún existen brechas ambientales notables en diversas regiones, especialmente en el sur del país y en zonas industriales.
En particular, el sur chileno ha sido identificado como uno de los principales focos de contaminación, donde el uso intensivo de leña húmeda sigue siendo crucial. Kevin Basoa, del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), destacó que la regulación relacionada con la leña no se ha implementado plenamente, lo que complica los esfuerzos por mejorar la calidad del aire en localidades donde este combustible es parte de la tradición local. Factores geográficos y condiciones atmosféricas también contribuyen a la acumulación de contaminantes en estas regiones.
Además, el reporte menciona las denominadas “zonas de sacrificio”, ubicadas en el norte y centro de Chile, donde, a pesar de la reducción general de dióxido de azufre (SO₂), continúan habiendo episodios agudos de contaminación en ciudades como Coronel y Talcahuano. Estas vulnerabilidades demuestran que, aunque se han logrado mejoras, aún queda mucho por hacer para garantizar un ambiente saludable en todas las áreas del país.
En Antofagasta, la calidad del aire registrada el 1 de agosto de 2026 fue catalogada como "buena", con un índice de calidad del aire (ICAP) favorable que muestra resultados alentadores. Sin embargo, se mantienen ciertas restricciones para el uso de calefactores y vehículos sin certificación de bajo impacto, especialmente en áreas con mayor congestión y contaminación ambiental.
El Gobierno de Chile ha implementado medidas específicas para reducir las emisiones, incluyendo la prohibición de calefactores a leña en algunas comunas y restricciones a vehículos antiguos en ciertas zonas urbanas. Estas acciones son parte de un plan más amplio para proteger la salud de los ciudadanos y reducir la contaminación, especialmente durante los meses de mayor uso de calefacción.
Para mantenerse informados, se recomienda que los ciudadanos y residentes de Antofagasta sigan las recomendaciones de uso responsable de calefactores y vehículos, además de optar por el transporte público cuando sea posible. Las iniciativas de concientización sobre la calidad del aire son esenciales, y es crucial promover el uso de combustibles que generen menor impacto ambiental.
De esta forma, aunque se observan mejoras en la calidad del aire, el desafío consistente será abordar las desigualdades y problemas estructurales en el sur de Chile, donde se requiere un enfoque integral y colaborativo entre Gobierno, comunidades y organizaciones para avanzar hacia un futuro más limpio y saludable.