Meta acuerda pagar hasta 17.100 millones de dólares por demanda sobre adicciones en menores
Meta ha llegado a un acuerdo para pagar hasta 17.100 millones de dólares tras una demanda en la que se la acusaba de fomentar la adicción a Instagram y Facebook en menores. Este pacto incluye cambios significativos en el uso de estas plataformas por parte de los usuarios jóvenes.

Meta, la empresa matriz de plataformas como Facebook e Instagram, acordó destinar hasta 17.100 millones de dólares para resolver una demanda judicial que involucraba a 29 estados de EE. UU. La acusación se centraba en la supuesta creación de condiciones adictivas de uso para niños y adolescentes, así como la recopilación de datos sin el consentimiento de sus padres.
El acuerdo, que ahora incluye a 47 estados y territorios, fue presentado ante la jueza Yvonne Gonzalez Rogers en California. Como parte de las condiciones, se implementarán medidas obligatorias que limitarán el uso de las aplicaciones por parte de menores de 18 años. Las principales modificaciones contempladas incluyen un límite de uso diario de dos horas y un bloqueo nocturno que impedirá el acceso entre la medianoche y las 6 de la mañana, a menos que un padre o tutor lo autorice.
Este acuerdo también ha establecido un silenciado de notificaciones entre las 22 y las 7 horas, buscando minimizar la interacciones de los adolescentes con las plataformas en horarios potencialmente problemáticos. Aunque la compañía acordó estas medidas, no ha admitido ninguna responsabilidad relacionada con las alegaciones presentadas.
Los fiscales de varios estados, incluidos California y Colorado, argumentaron que Meta diseñó intencionadamente sus plataformas para aumentar el tiempo de permanencia de los jóvenes en ellas, a sabiendas de los riesgos para la salud mental. Las acusaciones también incluyeron violaciones de la Ley Federal de Protección de la Privacidad Infantil en Internet (COPPA), señalando que la empresa recopiló información personal sin el consentimiento adecuado.
A pesar de la seriedad de las denuncias, Meta defendió su posición señalando que la adicción a redes sociales no se considera un trastorno psiquiátrico reconocido. La empresa también ha mencionado que ha realizado esfuerzos por mejorar la seguridad en el entorno digital para sus usuarios más jóvenes.
El acuerdo inicial prevé un pago de aproximadamente 12.000 millones de dólares, con la posibilidad de elevar esa suma a 17.100 millones si otras plataformas como Snap y TikTok también alcanzan acuerdos similares. Este pacto ha evitado que Mark Zuckerberg, el fundador de Meta, tenga que testificar ante un jurado, mientras que el jefe de Instagram, Adam Mosseri, sí estuvo presente en las audiencias relacionadas con el caso.
Con este acuerdo, Meta busca no solo cerrar el proceso legal en su contra, sino también implementar cambios que puedan mejorar la percepción pública sobre el uso de sus plataformas por niños y adolescentes.