México afronta exigencias de EE.UU. en nuevas negociaciones del T-MEC
México se prepara para la tercera ronda de negociaciones del T-MEC con EE.UU., donde abordará temas ambientales y comerciales. Las acciones incluyen certificaciones para aguacates y gestión de aguas residuales, entre otros.

México se encuentra en la etapa previa a la tercera ronda de negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que tendrá lugar del 21 al 24 de julio en Ciudad de México. El embajador comercial estadounidense, Jamieson Greer, liderará la delegación y sostendrá reuniones con la presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, para revisar las áreas de mejora señaladas por Estados Unidos.
Uno de los puntos críticos a discutir es la exportación de aguacates, el segundo cultivo más valioso de México. La Oficina del Representante Comercial de EE.UU. (USTR) ha resaltado que México ha comenzado a implementar medidas para prohibir los aguacates que provienen de tierras deforestadas ilegalmente. Esto incluye la certificación conocida como "ProForest Avocado", que ahora abarca alrededor del 90% de las exportaciones de Michoacán, así como el cierre de cerca de 2,000 huertas que no han comprobado el origen legal de sus tierras.
Además, el sector agroexportador mexicano tiene como meta alcanzar "cero deforestación" para el 2030, extendiendo esta iniciativa a otros cultivos, como berries y cítricos. Estas acciones responden a la creciente presión de EE.UU. y organizaciones ambientales para que México aborde las cuestiones ecológicas de manera más estricta.
Otro tema relevante en la agenda es el de las aguas residuales, especialmente la contaminación del río Tijuana, que afecta a comunidades estadounidenses. Esta materia ha sido impulsada por organizaciones ambientalistas, dados los riesgos que representa para la continuidad del acuerdo comercial. Entre las acciones reportadas se encuentra la reactivación de una planta de tratamiento de aguas y avances en proyectos binacionales para mitigar el impacto ambiental.
Paralelamente, México ha modificado su regulación sobre bienes de uso dual, y estas reformas están orientadas a alinear las normativas mexicanas con estándares internacionales de no proliferación. Este cambio, publicado recientemente, busca mejorar los controles sobre productos que podrían ser utilizados en actividades no autorizadas.
Además, se han implementado mejoras en el sistema de ventanilla única para aduanas y se ha puesto en marcha un programa de agentes aduaneros en todos los puertos del país, lo que permite una mayor eficiencia en el comercio exterior. Con estas acciones, México espera avanzar en discusiones sobre otros temas centrales del tratado, como el acero, aluminio y la agricultura.