Milei autoriza ingreso de militares brasileños en medio de tensiones políticas
El Gobierno de Javier Milei ha autorizado el ingreso de personal de la Marina de Brasil para participar en un ejercicio militar conjunto, conocido como Fraterno XXXIX. Esta decisión se da en un contexto de tensiones políticas entre Argentina y Brasil, particularmente entre Milei y Lula Da Silva.

La aprobación del ingreso de personal y medios de la Marina de Brasil por parte del Gobierno argentino se formalizó mediante el Decreto 717/2026, publicado en el Boletín Oficial. Esta medida es válida para el período del 10 al 24 de agosto y tiene como objetivo la realización de ejercicios militares conjuntos en territorio y aguas jurisdiccionales de Argentina. Las maniobras se centrarán en las bases navales de Puerto Belgrano y Mar del Plata.
El ejercicio, denominado Fraterno XXXIX, se lleva a cabo desde 1978 y busca mejorar la capacidad operativa de la Armada Argentina y su relación con las fuerzas navales brasileñas. Entre las actividades planificadas se incluyen procedimientos navales, aeronavales y anfibios, así como un énfasis en el entrenamiento en guerra antisubmarina, que requiere la coordinación de buques, aeronaves y submarinos. Para este año, Brasil participará con el submarino Humaitá (S41), recientemente incorporado a su flota.
Las actividades operativas se desarrollarán durante aproximadamente 12 días, comenzando el 13 de agosto, y se realizarán principalmente en el Atlántico Sur, frente a la costa bonaerense. Durante este tiempo, las fuerzas navales de ambos países practicarán ejercicios de tiro naval, defensa antiaérea y diversas situaciones simuladas, con el objetivo de mejorar la cooperación entre ambas armadas.
El decreto que habilita estas actividades destaca la importancia de fortalecer la presencia de Argentina en el Atlántico Sur y la necesidad de mantener el entrenamiento de las unidades navales argentinas. Trabajar con una fuerza de otro país con la que se ha mantenido una relación de cooperación naval durante décadas se considera un beneficio para ambas naciones.
Además, la participación del submarino Humaitá ofrece una experiencia valiosa, ya que permite a las fuerzas argentinas realizar maniobras de detección, seguimiento y respuesta que son complejas de lograr únicamente con sus propios recursos. La normativa señala que una falta de participación de Argentina podría perjudicar la preparación para operaciones conjuntas con Brasil, vitales para responder a escenarios más complejos en el futuro.
Dada la actual tensión política entre los mandatarios, esta autorización suscita interrogantes sobre la dinámica de las relaciones bilaterales, al mismo tiempo que mantiene un canal de cooperación en defensa y seguridad entre ambos países.