Milei defiende su plan económico mientras surgen diferencias en su gobierno
El presidente Javier Milei defendió su gestión económica en medio de crecientes desacuerdos dentro de su gobierno sobre cómo reactivar la economía. Las cifras del INDEC han evidenciado que la actividad económica sigue en recesión, lo que ha generado un clima de incertidumbre en la Casa Rosada.

Durante una reciente entrevista, el presidente Javier Milei reconoció que la economía argentina no está creciendo como se esperaba, atribuyendo la situación a la crisis económica internacional. Analizó que este contexto redujo la demanda de dinero, lo que a su vez impactó negativamente en la reducción de la inflación, afirmando que el país enfrenta un choque externo del cual no es ajeno.
La difusión de los datos de actividad económica por parte del INDEC, que indicaron una recesión en el mes de agosto, constituyó un duro golpe para el Gobierno. A raíz de esto, se prevé que en el corto plazo la agenda pública se centre en cómo y cuándo Argentina podrá salir de la recesión, mientras que el riesgo país supera los 700 puntos básicos, en medio de una elevada inestabilidad en los mercados.
Milei también se pronunció sobre la situación del país, señalando que por el adverso contexto global el crecimiento de la actividad económica se ha visto desacelerado, con una tasa de inflación cada vez más alta. A pesar de esto, defendió su gestión, destacando como un logro la reducción de la pobreza en el país, aunque sus comentarios respecto a la situación económica generaron controversia, especialmente con la frase “la gente no llega al día 20”. Dijo que esta afirmación es un comentario efectista que no se condice con la realidad.
Al mismo tiempo, surgieron voces disonantes dentro del oficialismo. La senadora Patricia Bullrich, presidenta del bloque del PRO, expresó preocupaciones sobre la economía y propuso un cambio en la estrategia del gobierno. Enfatizó la necesidad de dejar de lado los enfrentamientos con medios de comunicación y economistas y de establecer un diálogo directo con comerciantes, industriales y constructores para abordar de manera efectiva los problemas económicos del país.
Este intercambio interno refleja un contexto de creciente tensión en el oficialismo sobre cómo encarar la reactivación económica y sobre la efectividad de las medidas ya implementadas. Los próximos meses son cruciales, no solo para la Casa Rosada, sino también para la sociedad argentina, que espera señales claras sobre una mejora en su situación.