Milei establece un nuevo horizonte económico hacia 2028 con apoyo de gobernadores
Javier Milei, durante su visita a París, anunció que las expectativas económicas ahora están centradas en 2028, supeditadas a su posible reelección. En este contexto, selló acuerdos con gobernadores para asegurar un marco de inversiones en el país, especialmente en Vaca Muerta.

En el marco de la Argentina Week en París, el presidente Javier Milei proyectó un horizonte económico que se extiende hasta 2028, vinculado a la posibilidad de su reelección. Durante su presentación ante inversores europeos, Milei enfatizó que consideraba el año 2028 como el mejor de la historia argentina, dilatando así las expectativas de un despegue económico inmediato.
Acompañado por una comitiva de gobernadores, entre los que se destacan Rolando Figueroa de Neuquén y Alberto Weretilneck de Río Negro, Milei busca consolidar un acuerdo que ofrezca estabilidad jurídica, un aspecto crucial para atraer inversiones significativas en sectores como el energético, particularmente en Vaca Muerta, que es clave para la economía de la región patagónica.
El análisis del periodista especializado en economía, Pablo Wende, indica que la decisión de proyectar el crecimiento más allá de 2027 responde a la incertidumbre política que rodea a las elecciones presidenciales de ese año. Wende señaló que la reactivación económica ha sido reorientada desde el gobierno, que anteriormente hablaba de un despegue inmediato para 2024. La nueva narrativa parece centrarse en que se logrará un crecimiento significativo una vez superadas las elecciones, en un contexto donde se ha buscado distanciarse del legado del kirchnerismo.
La cautela del mercado se manifiesta en la falta de inversiones. Empresarios que deberían inyectar capitales de considerable magnitud en el país están postergando decisiones en espera de conocer el futuro político. Esto crea un círculo vicioso, ya que la falta de inversión también afecta la confianza de los consumidores, quienes se muestran reacios a gastar y optan por buscar refugio en el dólar como medida de resguardo.
Esto último complica aún más las expectativas para 2027, que se vislumbran desalentadoras debido a la alta inflación y la incertidumbre electoral. La postura del gobierno se alinea con un enfoque conservador, evitando medidas que puedan estimular inmediatamente la economía, mientras espera un clima más favorable tras las elecciones.
Así, Milei y su administración delinean un plan a largo plazo que prioriza la estabilidad política y económica, en un intento por revertir años de crisis e incertidumbre en el panorama argentino. El rumbo marcado promete un futuro incierto, dependiendo en gran medida de los resultados en las próximas elecciones y la confianza renovada de inversores y consumidores.