Milei pidió frenar la explotación petrolera en Malvinas durante la Cumbre Iberoamericana
En la Cumbre Iberoamericana, Javier Milei defendió las denuncias penales contra petroleras y exigió frenar el proyecto Sea Lion en el Atlántico Sur. El mandatario destacó el apoyo de la región al reclamo argentino por la soberanía de las islas Malvinas y anunció acciones legales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar.

El presidente argentino Javier Milei aprovechó su intervención en la XXX Cumbre Iberoamericana, que se desarrolló en Madrid, para reiterar el compromiso de su gobierno en la defensa de la soberanía sobre las Islas Malvinas. En un contexto donde el reclamo por la soberanía se mantiene vigente, Milei agradeció a los países de la región por su apoyo a la reanudación de las negociaciones con el Reino Unido respecto a la cuestión de Malvinas.
Durante su discurso, Milei enfatizó que recuperar la soberanía sobre las islas es un "objetivo permanente e irrenunciable" para Argentina, que se busca alcanzar mediante vías pacíficas y respetando el derecho internacional. Este mensaje se alinea con las audiencias que tendrán lugar el 10 y 11 de noviembre en Hamburgo, donde Argentina y el Reino Unido expondrán sus respectivos argumentos sobre la explotación de recursos en el área del Atlántico Sur.
El mandatario argentino señaló específicamente su oposición al avance del proyecto de explotación petrolera Sea Lion, desarrollado por las empresas Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration en la Cuenca Malvinas Norte. Milei argumentó que estas actividades afectan recursos que Argentina considera propios, y defendió las sanciones administrativas y las denuncias penales que se han presentado contra los directivos de las compañías involucradas.
Además de las Malvinas, Milei extendió su reclamo a las Islas Georgias del Sur y Sándwich del Sur, así como a los espacios marítimos aledaños. Durante su intervención, destacó que el gobierno argentino ha presentado una solicitud de medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar con el fin de evitar el inicio de la explotación de hidrocarburos por parte del proyecto Sea Lion, así como la emisión de nuevos permisos que pudieran complicar aún más la disputa.
La estrategia del gobierno argentino incluye un arbitraje solicitado ante el tribunal en septiembre, y mientras se constituye dicho tribunal, se requerirán medidas urgentes para proteger sus derechos sobre los recursos naturales del Atlántico Sur. La presentación de Argentina en las audiencias de Hamburgo se realizará en primer lugar, seguido por la representación británica.
Este planteamiento refuerza la postura argentina en el ámbito internacional y pone de relieve el continuo respaldo recibido de la comunidad iberoamericana, en un tema que ha sido históricamente sensible y de gran relevancia para la política exterior del país. La respuesta del Reino Unido a estas acciones y reclamos será fundamental para los futuros desarrollos en la región.