Milei propone desregular la IA para atraer centros de datos a Argentina
El presidente Javier Milei planteó su intención de no regular la inteligencia artificial en Argentina para atraer inversiones en este sector. Con la Patagonia como foco, se busca crear un entorno favorable para el establecimiento de centros de datos, aprovechando su geografía y recursos energéticos.

Javier Milei, actual presidente de Argentina, ha expresado su intención de mantener la inteligencia artificial sin regulaciones para fomentar la llegada de inversiones en este campo. Esta afirmación fue realizada en una reciente reunión con la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Washington, y despierta tanto interés como precauciones entre los emprendedores que operan en la región.
La estrategia del gobierno busca resaltar las ventajas geográficas de Argentina, especialmente en la Patagonia, que cuenta con amplios espacios para la instalación de infraestructura, climas fríos que ayudan a la refrigeración de los datacenters, y la posibilidad de generar energía a partir de recursos naturales, como el gas de esquisto de Vaca Muerta. Atraer a gigantes tecnológicos implicaría generar un ecosistema favorable para la inteligencia artificial y la infraestructura digital en el país.
Recientemente, se han registrado visitas de importantes inversores y representantes de empresas tecnológicas a las oficinas de Milei, incluyendo a figuras como Peter Thiel y empresas como OpenAI y Amazon. Esto sugiere un creciente interés en la región como un centro de operaciones para la inteligencia artificial.
El gobierno argentino también está impulsando un plan que contempla reducir el impuesto a las ganancias corporativas de un 25% a un 15% para proyectos de alto impacto en inteligencia artificial. Sin embargo, esta medida aún requiere la aprobación del Senado y no es vigente en este momento. Aunque la reducción impositiva podría ser atractiva, los incentivos propuestos no obligan a las empresas a destinar recursos para el consumo nacional de energía o agua, lo que genera inquietudes sobre la soberanía tecnológica del país.
Un ejemplo prominente de este crecimiento es la empresa polaca Green Capital, que planea construir un centro de datos de 3.000 millones de dólares en la Patagonia. Aunque la construcción no comenzará antes de 2028, el proyecto ya ha asegurado el arrendamiento de amplias extensiones de tierra en Chubut. Si se cumplen las estimaciones de consumo energético, este campus podría requerir más electricidad en un año que toda la ciudad donde se ubique.
Estas iniciativas evidencian tanto las oportunidades como los desafíos que enfrenta Argentina en su esfuerzo por convertirse en un hub de inteligencia artificial. Las inversiones en este sector dependen de un marco legal que permita el crecimiento sostenido mientras se considera el impacto a nivel local y regional.
El futuro de este plan dependerá de la capacidad del gobierno para implementar políticas que concilien el crecimiento económico con la sostenibilidad y la soberanía tecnológica en un contexto crítico para la economía del país.