Milton "El Tío" Prado logra salidas transitorias tras buen comportamiento en prisión
Milton "El Tío" Prado, conocido narcotraficante del Alto Valle, ha conseguido salidas transitorias debido a su buen comportamiento en prisión. Este beneficio es el resultado de varios cursos que realizó y de evaluaciones favorables sobre su actitud en el penal.

Milton "El Tío" Prado, uno de los narcotraficantes más notorios del Alto Valle, ha conseguido recientemente el beneficio de salidas transitorias tras mostrar un comportamiento ejemplar durante su estadía en el Complejo Penitenciario Federal V, ubicado en Senillosa, Neuquén. Esta semana, se le otorgó la posibilidad de salir de la prisión por un máximo de 12 horas, una vez al mes, lo que marca un avance en su camino hacia la libertad condicional después de varios años tras las rejas.
Oriundo de General Roca, Prado se hizo conocido por sus maniobras elusivas para esquivar a la justicia, incluida una prolongada orden de captura que se mantuvo vigente durante su fuga. Inicialmente, su detención se produjo después de un extenso operativo policial. Desde entonces, ha sido alojado en un penal de máxima seguridad debido a su papel como líder de una red de narcotráfico que operaba en su localidad y en otras áreas del Alto Valle.
Prado ha participado en una serie de cursos y capacitaciones durante su encarcelamiento, logrando así una reducción de su pena. En una reciente audiencia ante el Tribunal Oral Federal, la fiscalía reconoció su compromiso y su buena conducta, lo que posibilitó la concesión de este beneficio. Sin embargo, el acceso a la libertad es condicional y estará sujeto a un estricto apego a las normas, incluida la prohibición de la ingesta de alcohol y drogas.
Las restricciones que se le imponen son claras: deberá permanecer en la residencia de su pareja y familiares durante las salidas y cumplir con horarios precisos para el retorno al penal. Su progreso hacia la libertad condicional será monitoreado constantemente y dependerá de su comportamiento futuro. El caso de Prado es notable, ya que ilustra las dificultades del sistema judicial para avanzar en procesos contra líderes de organizaciones delictivas altamente estructuradas, como la que él encabezaba.
Su involucramiento en actividades delictivas incluye la administración de múltiples puntos de venta de drogas en Roca, donde se le atribuyen gestiones de coordinación y comunicación mediante dispositivos de radio, lo cual complicó aún más los esfuerzos de las fuerzas de seguridad en su captura. A pesar del tiempo transcurrido desde su arresto, las autoridades continúan evaluando el impacto de su liberación en la región, dado el contexto de inseguridad vinculado al narcotráfico.
El futuro de Prado sigue siendo incierto, y su capacidad para adaptarse a las condiciones impuestas por la justicia será crucial para determinar si puede reinsertarse en la sociedad sin reincidir en actividades delictivas. Sin duda, su caso seguirá monitoreado, dada la repercusión social y la complejidad del narcotráfico en el Alto Valle.