Movimiento Ciudadano denuncia creciente violencia en Tabasco
El Movimiento Ciudadano alerta sobre un aumento significativo de la violencia en Tabasco, mientras el gobierno estatal se centra en sus proyectos electorales para 2030. La situación ha generado preocupación en la población local.

Recientes hechos de violencia en Tabasco han llevado al diputado local Erubiel Alonso a calificar la situación como un "baño de sangre". Según el legislador, la entidad ha experimentado un incremento constante de asesinatos y desmembramientos, con un mensaje claro de que la población se encuentra en un clima de terror. En su declaración, enfatizó que durante los últimos treinta días, se han registrado múltiples casos de homicidios, que incluyen hombres y mujeres, así como la ocultación de información por parte del gobierno y de la fiscalía estatal.
El aumento de la violencia se evidencia con la reciente localización de restos humanos en la ranchería Río Tinto, lo que ha generado una respuesta de las autoridades estatales y federales. Esta situación ha sido interpretada por Alonso como una falencia del gobierno local para manejar la crisis, alegando que la falta de transparencia solo alimenta el miedo entre los tabasqueños.
Los disturbios en Tabasco fueron exacerbados en 2023 por la lucha de poder entre dos organizaciones criminales, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y un grupo conocido como La Barredora. Este conflicto ha resultado en ejecuciones y bloqueos de caminos, intensificando la inseguridad en la región.
La inquietud de la ciudadanía es palpable. Hechos como el hallazgo de una cabeza humana en la carretera Villahermosa-La Isla han alarmado y aterrado a las comunidades, contribuyendo a la percepción de un estado fuera de control. Según Alonso, las familias están viviendo momentos complejos debido a la inseguridad prolongada y el desinterés del gobierno por resolver la crisis.
Con miras a las elecciones de 2030, el gobierno de Javier May Rodríguez ha sido criticado por priorizar proyectos electorales en vez de enfrentar la grave situación de violencia. Esta percepción ha llevado a los ciudadanos a cuestionar las acciones gubernamentales y su eficacia en la gestión del problema.
A medida que la violencia continúa en aumento, la presión sobre el gobierno para abordar estos problemas se intensifica. Es imperativo que se tomen medidas efectivas para restablecer la seguridad y la confianza de la población en las autoridades locales.