Muerte de Dafne Zapata Quintos en Academia Militarizada Investiga Fiscalía de Tamaulipas
La muerte de Dafne Zapata Quintos, de 13 años, durante un campamento en una academia militarizada de Tamaulipas, México, ha llevado a una investigación por feminicidio. El resultado de la autopsia clasifica su deceso como homicidio, lo que ha generado una serie de declaraciones de testigos y la familia de la menor sobre las condiciones del campamento.

Dafne Zapata Quintos, una adolescente de 13 años, falleció el 17 de julio en la Academia Militarizada Marina Doenitz, ubicada en Ciudad Madero, Tamaulipas, mientras participaba en un campamento de verano. La muerte fue clasificada como homicidio, específicamente por "asfixia por sumersión", lo que ha desencadenado una investigación por parte de la Fiscalía de Tamaulipas bajo el protocolo de feminicidio. Hasta el momento, no se registran detenidos relacionados con el caso.
La menor ingresó al campamento el 13 de julio y durante su estancia se prohibió el contacto telefónico directo entre ella y su madre, Alejandra Quintos. A pesar de esto, la coordinadora del área femenil, Estrella Mora, se comunicó con la madre para informar que Dafne había sufrido un desmayo tras una actividad física. Mora aseguró que había recibido atención médica, aunque la madre hizo reiteradas solicitudes para obtener más información, que no fueron cumplidas.
Días previos a su muerte, la madre recibió varios reportes sobre la salud de Dafne, que mostraban un rápido deterioro. La última comunicación que tuvo con la escuela fue especialmente alarmante, reportando tos, vómito e incontinencia. A las 11:45 de la noche del 17 de julio, recibió la noticia devastadora de que su hija había fallecido. Al llegar al lugar, el cuerpo de Dafne ya había sido acondicionado, y no había ningún registro de autoridades presentes en el sitio.
Testigos han comenzado a relatar condiciones preocupantes dentro de la academia. Una de las adolescentes que compartió campamento con Dafne describió que la joven fue sometida a castigos severos, incluyendo ser sumergida en agua y forzada a correr sin descanso. Este testimonio ha sido respaldado por otros estudiantes que mencionaron que había abuso físico y psicológico, incluyendo la administración de drogas a los menores.
La situación ha generado una gran conmoción no solo en la familia de Dafne, sino también en la comunidad, quienes han exigido respuestas y justicia. La abuela de la niña declaró que su nieta presentaba marcas de heridas en el rostro, algo que contradice las versiones iniciales sobre la causa de su muerte. La presión para que la academia rinda cuentas crece, y otras familias de menores que asistieron al campamento han comenzado a hablar públicamente de sus experiencias.
Este trágico caso sigue desarrollándose a medida que la Fiscalía continúa su investigación. La familia de Dafne, acompañada de la comunidad, reclama justicia y una revisión de las prácticas de este tipo de entidades, que han sido criticadas por el tratamiento que brindan a los jóvenes bajo su tutela. La causa de muerte y las circunstancias que rodearon la estancia de Dafne en la academia militarizada generan serias interrogantes sobre la seguridad y soporte que se ofrece a los adolescentes en estos campamentos.