Mujer asesina a su hijo de 11 meses para evitar la custodia del padre
Una mujer fue condenada a cadena perpetua tras matar a su hijo de 11 meses en un intento por eludir la custodia del padre. El hecho ocurrió en el interior de una casa rodante, donde la mujer se encontraba resguardada de la Policía, que buscaba cumplir una orden de detención.

Madeline Veronique Daly, de 36 años, enfrenta una condena a cadena perpetua tras haber asesinado a su hijo de 11 meses, Basil Stoner, disparándole en el rostro. Este trágico suceso se registró en una casa rodante en Nuevo México, Estados Unidos, cuando la mujer intentaba evadir una orden judicial que le exigía entregar la custodia del menor a su padre. Daly fue arrestada tras la llegada de la Policía, que había detectado la ubicación de la mujer gracias a una denuncia de secuestro.
El crimen fue particularmente impactante debido a su contexto: la madre había huido de Wyoming a Nuevo México tras perder la tutela legal sobre su hijo. Durante su huida, había mantenido un perfil bajo y evitado entregar al niño a su padre, Jake Stoner, quien, según sus familiares, había alertado a las autoridades sobre su preocupación por la salud mental de Daly y la posibilidad de que algo grave ocurriera.
El 23 de diciembre de 2025, cuando la Policía rodeó el lugar donde se encontraba Daly, ella disparó el arma, lo cual llevó a los agentes a ingresar de inmediato al vehículo. En ese momento, encontraron al pequeño gravemente herido. Lamentablemente, al llegar a la ambulancia, se constató que había fallecido. Este hecho generó una profunda conmoción en la comunidad y puso de manifiesto la urgencia de abordar problemas de salud mental en situaciones de riesgo familiar.
Previo a este trágico desenlace, Daly había presentado antecedentes de abuso de sustancias y problemas psiquiátricos. En un intento de cambiar su situación, había participado de tratamientos que, de acuerdo a su entorno, mostraron mejoras en su estado de salud mental. Sin embargo, su historia y las señales de alerta que se habían presentado se desestimaron, lo que culminó en esta tragedia familiar.
La reacción de la familia paterna ha sido de dolor e indignación, reclamando justicia y una mayor atención a las situaciones que podrían prevenir tales incidentes. Asimismo, resaltan la falta de activación de protocolos de protección del menor, como la Alerta Amber, lo cual habría podido cambiar el rumbo de este caso.
En el juicio, Daly admitió su culpabilidad y fue condenada por asesinato en primer grado. Este caso resalta la complejidad de las disputas por la custodia y la necesidad de una revisión exhaustiva de los sistemas judiciales que abordan estos conflictos, especialmente cuando están involucrados niños en situaciones vulnerables.
El impacto de este caso en la sociedad estadounidense pone de manifiesto la urgencia de establecer mecanismos más efectivos de protección y seguimiento en situaciones donde el bienestar de un menor se encuentra en riesgo y aboga por un enfoque más integral en la evaluación de la salud mental de los involucrados.