Mujer atacada por dogos denuncia falta de control de sus dueños
Andrea Manrique, quien fue atacada por dos dogos en Trelew, denunció a los dueños de los perros por no haber tomado precauciones a pesar de las advertencias previas. Actualmente se encuentra en recuperación tras sufrir serias lesiones en un brazo. La mujer realizó la denuncia policial y quedó a la espera de los avances del caso.

Andrea Manrique, una mujer de Trelew, Chubut, fue víctima de un ataque por parte de dos perros de raza doga y fue operada en el Hospital Zonal debido a las lesiones sufridas en su brazo izquierdo. En su relato, Manrique describe cómo, al regresar a su hogar tras dejar a su hijo en la escuela, fue sorprendida por los animales que estaban sueltos en la calle. Pese a su cautela al intentar no molestarlos, fue atacada, lo que resultó en un procedimiento quirúrgico y la incertidumbre sobre posibles secuelas.
El ataque, ocurrido en una zona concurrida de la ciudad, llevó a Manrique a expresar su temor en el momento del incidente, señalando que su principal preocupación era sobrevivir. Al ser empujada al suelo por uno de los perros, recurrió a cubrirse la cara con el brazo, lo que le causó las lesiones más graves. Según su testimonio, los dogos frecuentemente estaban sueltos, aunque varios vecinos habían alertado a los dueños sobre el potencial peligro.
Manrique destacó que una verdulería cercana atrae a muchos transeúntes, especialmente personas mayores, lo que agrava la situación de la falta de control sobre los animales. Agradecida con dos vecinos que escucharon sus gritos y la auxiliaron, pudo escapar de la agresión y posteriormente denunció el incidente a las autoridades correspondientes, que ahora están revisando el caso.
En cuanto a la respuesta de los dueños de los perros, Manrique afirmó que la propietaria de los dogos solo se presentó una vez para reclamar la devolución de los animales, lo que generó indignación en ella. Tras el ataque, los perros ya no permanecen en la residencia de sus dueños, aunque la mujer sigue en tratamiento y evaluación médica ante el proceso de recuperación.
Aún preocupada por su salud y las secuelas del ataque, Manrique se muestra confiada en el proceso judicial que ha comenzado, sintiendo que ha cumplido con los pasos iniciales necesarios para buscar justicia. Ella entiende la gravedad del incidente y asegura estar al tanto de los procedimientos para garantizar su seguridad futura y la de otros vecinos en la comunidad.
El ataque ha levantado una problemática sobre la tenencia responsable de animales en la ciudad, generando un debate sobre la importancia de la educación y control en la tenencia de mascotas, especialmente en áreas con alta circulación de personas, lo que subraya la necesidad de medidas preventivas más rigurosas por parte de los dueños.