Mujer de 97 años rompe récord mundial de vuelo sobre alas de avión
Betty Bromage, una mujer británica de 97 años, batió el récord Guinness como la persona de mayor edad en realizar un vuelo atada a las alas de un avión. La hazaña, que buscaba recaudar fondos para un hospital, se llevó a cabo en Cirencester, Inglaterra.

El 4 de agosto, Betty Bromage, una mujer de 97 años, se convirtió en la persona más longeva en realizar un vuelo atada a las alas de una aeronave, estableciendo un nuevo récord mundial Guinness. La travesía se llevó a cabo en Cirencester, en la región de Gloucestershire, donde la anciana completó un cruce aéreo de cinco minutos, incluyendo el despegue y el aterrizaje, con el fin de recaudar fondos para la unidad de accidentes cerebrovasculares del Hospital General de Cheltenham.
Bromage había sufrido un accidente cerebrovascular (ACV) en 2025, el cual dejó algunas secuelas, incluyendo problemas en su dicción. A pesar de este desafío, la mujer continuó persiguiendo su pasión por el wing walking, que había comenzado a los 87 años. Con esta nueva hazaña, superó su propio récord anterior, establecido cuatro años antes bajo la misma modalidad, sumando un total de seis vuelos realizados sobre la parte superior de una nave.
La travesía fue inspeccionada y validada por representantes de Guinness, quienes confirmaron que Bromage realizó la actividad a una altura de 4,5 metros, asegurada por un cinturón de seguridad y experimentando maniobras aéreas, incluido un giro completo en forma de rizo por parte del biplano. Esta actividad no solo fue un desafío personal, sino también una oportunidad para agradecer al hospital que la atendió durante su recuperación y recaudar fondos para una causa significativa.
En declaraciones previas a su vuelo, Bromage dijo no sentir miedo y se mostró decidida a seguir haciendo cosas que la mantuvieran activa, destacando que no quería aburrirse de la vida. Su actitud positiva y su deseo de aprovechar al máximo sus capacidades a esta edad han resonado en los medios, donde sus palabras han sido citadas como inspiración para muchos.
La proeza de Bromage subraya una tendencia creciente en la que personas de edad avanzada participan en actividades extremas, desafiando las expectativas sobre el envejecimiento y la capacidad física. Este tipo de logros pone de relieve la importancia de la salud mental y el entusiasmo por la vida, independientemente de la edad.
Con su récord, Betty Bromage no solo ha abierto caminos en el ámbito del wing walking, sino que también ha creado conciencia sobre la importancia de la atención post-accidente cerebrovascular y la necesidad de apoyar a las instituciones dedicadas a este problema de salud.
Ahora sus seguidores y quienes la apoyan pueden anticipar qué nueva aventura emprenderá esta valiente anciana, quien ha demostrado que la determinación y la pasión pueden prevalecer a lo largo de la vida.