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Mujeres de Bariloche construyen estufas para hogares vulnerables

Un grupo de mujeres en Bariloche ha iniciado un proyecto que les permite construir estufas eficientes para hogares en situación de vulnerabilidad. A lo largo de tres años, han fabricado 36 estufas, priorizando a mujeres jefas de hogar con hijos a su cargo.

Por Lorena Roncarolo3 min de lectura
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Mujeres de Bariloche construyen estufas para hogares vulnerables

En Bariloche, un grupo de seis mujeres de la organización La Tercera se reunió el fin de semana para construir una estufa isleña en el hogar de Maite, una madre soltera que vive en condiciones precarias. Este proyecto comunitario se centra en ayudar a personas en vulnerabilidad, y en su enfoque resalta la importancia de la solidaridad y el trabajo conjunto. La estufa no solo mejora la calidad de vida de Maite y sus tres hijos, sino que representa un esfuerzo colectivo en una comunidad que enfrenta momentos difíciles.

Desde que se inició el Proyecto Estufas, hace tres años, se han fabricado un total de 36 estufas. La mayoría de las participantes son mujeres de distintos campos profesionales, como la educación y la salud, quienes se ofrecen como voluntarias para ayudar a otras mujeres que enfrentan desafíos similares. Al incorporar a mujeres jefas de hogar, este proyecto no solo proporciona una solución cálida para el invierno, sino que también fomenta la solidaridad dentro de la comunidad.

Las estufas construidas en este programa están diseñadas para ser eficientes y de bajo costo, utilizando materiales accesibles. En este caso específico, se utilizó un tacho de aceite de 200 litros, convirtiéndolo en una solución de calefacción ideal para espacios reducidos. A diferencia de las salamandras convencionales, estas estufas permiten una combustión más completa de la leña, reduciendo así el consumo y, por ende, los costos asociados a la calefacción.

El proceso de construcción de la estufa no solo consiste en la instalación física del artefacto; también implica una valoración del entorno de la persona beneficiaria. Antes de la jornada de trabajo, las voluntarias visitaron el hogar de Maite para evaluar sus necesidades específicas y explicarle los pasos a seguir para la construcción. Esto no solo ayuda a las mujeres a obtener sus estufas, sino que también les brinda conocimientos sobre el proceso, que podrían ser útiles en el futuro.

Además de su eficiencia, otro aspecto clave de estas estufas es que generan menos humo, reduciendo el riesgo de problemas respiratorios en un entorno donde la calidad del aire es fundamental para la salud de sus habitantes. Al tocar estas estufas, las familias también pueden evitar quemaduras, una mejora significativa respecto a los métodos tradicionales de calefacción.

Este proyecto destaca cómo la unión y la solidaridad pueden generar cambios significativos en la vida de las personas, especialmente en comunidades que enfrentan desafíos económicos y sociales. A medida que avanzan en su labor, las mujeres de La Tercera continúan buscando nuevas formas de extender su impacto y ayudar a más familias a superar el frío invernal con soluciones viables y eficaces.

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