Mujeres mapuche defienden el agua ante el auge de data centers en Patagonia
En la Patagonia, mujeres mapuche se organizan para resistir la expansión de data centers de inteligencia artificial que comprometen el acceso al agua. Estas defensoras denuncian la falta de regulación y el impacto ambiental de proyectos impulsados por el gobierno argentino, como el Súper RIGI y Atlas GigaHub, en un contexto de crisis hídrica.

Mujeres de comunidades mapuche en la Patagonia argentina han comenzado una resistencia activa contra la proliferación de data centers de inteligencia artificial (IA), que consideran amenazan su acceso al agua en un contexto ya complicado por sequías, minería y fracking. Este movimiento se gesta en la región Puelmapu, particularmente en la provincia de Chubut, donde la lucha por la defensa del agua cobra un significado especial dado el valor que asignan a este recurso vital.
Entre las voces destacadas se encuentra Moira Millán, una weychafe que reside junto al río Corcovado. Ella enfatiza la importancia del agua como un componente esencial de la vida y el territorio. La angustia por la situación ambiental se agrava ante la implementación de políticas que priorizan el desarrollo tecnológico a expensas de recursos naturales vitales. El fenómeno de la sequía y la contaminación se ha convertido, por ello, en uno de los ejes centrales de su lucha.
El gobierno argentino, bajo la presidencia de Javier Milei, ha promovido una serie de iniciativas para posicionar al país como un polo atractivo para la inversión en IA. En este marco, ha presentado el proyecto denominado Súper RIGI, diseñado para atraer a empresas de gran escala ofreciendo incentivos fiscales y arancelarios. No obstante, organizaciones como la Red Ecosocialista han denunciado que estas decisiones podrían facilitar el dominio de la Patagonia, un área rica en recursos naturales, por parte de grandes corporaciones vinculadas a Silicon Valley.
Desde este enfoque, mujeres como Nélida Askalipe, de la comunidad Nahuelpan, expresan su alarma por las repercusiones que podría traer la expansión desenfrenada de estos centros de datos. Resaltan la interconexión de la humanidad con la naturaleza y resaltan que ningún ser humano tiene la autoridad para extraer sin permiso lo que le pertenece a la tierra y a las generaciones futuras. La falta de regulación efectiva sobre estas iniciativas se convierte en una constante preocupación para quienes habitan en territorios donde el agua escasea.
El relato sobre el avance de la inteligencia artificial se presenta a menudo acompañada de la promesa de progreso y innovación; sin embargo, voces críticas dentro del ámbito académico cuestionan esta visión. Danila Suárez Tomé, investigadora en filosofía, señala la necesidad de revisar el impacto real de estos desarrollos en la vida cotidiana, especialmente en regiones vulnerables como la Patagonia, donde la crisis hídrica se agrava de manera alarmante.
Así, la resistencia de las mujeres mapuche no solo es un acto de defensa del agua, sino también un llamado a repensar el equilibrio entre desarrollo tecnológico y protección de los recursos naturales. A medida que avanza el tiempo, la presión por parte de la comunidad es cada vez más evidente y sus demandas comienzan a resonar en un contexto donde las decisiones del gobierno parecen desconsiderar las necesidades de sus habitantes.
La lucha de estas defensoras del agua es un indicativo de las tensiones existentes entre desarrollo y sostenibilidad en la Patagonia, donde el futuro de recursos esenciales como el agua está en juego mientras el gobierno apuesta por un giro hacia el futuro digital.