Multa a empresa constructora por contaminar el río Neuquén
Una empresa constructora enfrenta una multa y deberá remediar el daño causado tras arrojar líquidos en el río Neuquén, identificado gracias a la denuncia de un vecino. La situación resalta la importancia de la vigilancia comunitaria en la protección del medio ambiente.

El municipio ha decidido multar a una empresa constructora tras comprobar que arrojó líquidos al río Neuquén, específicamente en el final de la calle Figueroa Alcorta. Esta decisión se produjo a raíz de un aviso vecinal, respaldado por un video donde se observa un camión cisterna descargando un líquido marrón en el cauce del río. Francisco Baggio, subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana, enfatizó que este tipo de acciones no son aceptables bajo ninguna circunstancia.
La empresa identificada forma parte de una unión transitoria de empresas (UTE) encargada de una obra en la ciudad. Luego de ser convocada para aclarar el incidente, la compañía señaló que el líquido derramado provenía de un pozo de obra y contenía tierra, lo que pudo haber generado su coloración inusual. Sin embargo, el municipio ha decidido proceder con la sanción a pesar de la explicación brindada, manteniendo su responsabilidad en la protección del medio ambiente.
La multa contra la empresa oscila entre los 5.000 y los 15.000.000 de pesos argentinos, y la cantidad exacta se definirá en el proceso contravencional según la normativa vigente. Además de la sanción económica, la empresa deberá llevar a cabo la remediación del área afectada y realizar estudios para evaluar la calidad del agua en el río. Esta medida intenta garantizar que el flujo del río vuelva a su estado natural y que no se repitan derrames similares en el futuro.
Baggio recordó que el municipio tomará muestras en diferentes puntos del río, hasta 3.000 metros aguas abajo del lugar del vertido, y estos análisis serán llevados a cabo por un laboratorio certificado. El municipio supervisará todo el proceso para certificar que se sigan los protocolos necesarios ante este tipo de emergencias ambientales.
La reciente modificación del régimen municipal de faltas, que dio paso a un nuevo Código de Convivencia, ha endurecido las sanciones ambientales, lo que refuerza la posición del municipio frente a delitos ecológicos. Esta situación pone en relieve la relevancia de la participación ciudadana, ya que la alerta de un vecino facilitó la identificación de la infracción y permitió una respuesta rápida por parte de las autoridades.