Multa diaria a Diego Santilli por incumplimiento de Ley de Financiamiento Universitario
La Justicia federal decidió imponer una multa diaria de $100.000 a Diego Santilli, jefe de Gabinete, por no cumplir con una medida cautelar vinculada a la Ley de Financiamiento Universitario. Esta decisión se basa en la falta de actualización de los salarios y fondos para becas en las universidades públicas, tal como exige la normativa.

El juez federal Martín Cormick estableció la sanción contra Diego Santilli, quien no aplicó lo dispuesto por la Ley de Financiamiento Universitario en relación a la adecuación salarial y los recursos destinados a las becas estudiantiles. La multa se aplicará a partir de este miércoles y se fijó en $100.000 por cada día de retraso en el cumplimiento de las obligaciones.
La decisión judicial responde a un reclamo del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que demanda la correcta implementación de la ley para garantizar el bienestar del personal docente y no docente de las universidades públicas. La falta de cumplimiento por parte del Gobierno se ha visto reflejada en la imposibilidad de actualizar los salarios y en la falta de financiamiento para las becas, afectando a la comunidad educativa nacional.
El juez Cormick ya había advertido anteriormente sobre esta situación, y tras la inacción del Ejecutivo, se procedió a aplicar la sanción económica. El Juzgado Contencioso Administrativo Federal N° 11 decidió que la multa afecta directamente a la figura de Santilli debido a su rol en la administración del presupuesto nacional y su responsabilidad en la ejecución de políticas públicas.
Cormick también especificó que esta sanción no es estática; su monto podría aumentar si continúa el incumplimiento. Además, el juez mencionó que es posible que se añadan otros funcionarios a la lista de sancionados a medida que avance la causa, en función de su papel en la situación actual.
El Consejo Interuniversitario sostiene que la falta de actualización salarial afecta directamente a los docentes y también se traduce en un impacto negativo en la disponibilidad de recursos para los estudiantes. Según la Ley de Financiamiento Universitario, se debe realizar una recomposición salarial vinculada a la inflación y a la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Este conflicto legal surge en un contexto más amplio donde las universidades públicas enfrentan dificultades económicas y demandas crecientes de sus comunidades. La Ley busca establecer un marco que permita garantizar recursos adecuados, algo que, según los reclamos actuales, está lejos de ser una realidad. El cumplimiento de la medida y su ejecución son cruciales para el desarrollo del sistema educativo argentino, especialmente en un contexto de ajuste y recortes.