Nadia Beller, herida de bala en Bolivia, denuncia intento de silenciarla
Nadia Beller, pareja del exasesor de Javier Milei, fue baleada en un hotel en Bolivia y se recupera en un hospital. La abogada denuncia que el ataque es un intento de silenciarla debido a sus vínculos políticos y sus denuncias sobre presuntas irregularidades en el gobierno boliviano.

Nadia Beller, abogada y pareja del exasesor de Javier Milei, se encuentra recuperándose en un hospital de Bolivia tras ser baleada en un hotel de la zona de Canal Isuto. Según su versión, recibió cuatro disparos en distintos puntos de su cuerpo, incluyendo los brazos y el pecho, y afirma que el ataque fue un intento de silenciarla debido a su militancia política y a su relación con el exasesor Fernando Cerimedo, quien se encuentra detenido como principal sospechoso del incidente.
Beller, en declaraciones desde el hospital, mencionó que había solicitado la presencia de medios de comunicación para hacer una declaración pública, alertando sobre la intención de silenciarla. La abogada reveló que Cerimedo, con quien vive en un mismo condominio y de quien se sospecha que tenía otra relación paralela, supo de su embarazo de cuatro semanas antes del ataque. En el contexto de su relación, Beller también asegura haber sido testigo de varias irregularidades vinculadas con el gobierno de Rodrigo Paz, en el que Cerimedo estuvo involucrado.
Más allá de su situación personal, Beller indicó que su presencia en el hotel donde ocurrió el ataque se debió a una convocatoria relacionada con una supuesta denuncia de violación contra un adolescente, hecho que evidencia su rol como activista. La abogada expresó que, tras haber sufrido violencia de género por parte de Cerimedo, había decidido apartarse parcialmente del entorno gubernamental, aunque continuaba implicada en cuestiones legales.
A lo largo de su relato, Beller afirmó que había descubrimientos de infidelidades y situaciones de violencia física que culminaron en el ataque. Este incidente la ha llevado a una situación de vulnerabilidad, no solo a causa de su estado de salud tras recibir varios disparos, sino también en el contexto de su vida personal y profesional. La activista sostiene que el hecho de estar embarazada puede haber intensificado la situación de riesgo en la que se encontraba.
La situación de Beller resalta las múltiples capas de tensión en el entorno político boliviano, especialmente en torno a los conflictos internos en el gobierno y las luchas de poder. Su denuncia podría tener repercusiones no solo en su vida, sino también en el ámbito público y mediático, donde busca visibilizar una realidad de violencia de género y corrupción.
Con el sospechoso ya en custodia, el caso de Beller ha comenzado a capturar la atención de la opinión pública en Bolivia, indicando que el desenlace de esta situación no solo impactará su vida, sino también el escenario político del país. Queda por ver cómo se desarrollarán las investigaciones y si se garantizará la seguridad de Beller mientras se analiza el trasfondo de lo sucedido.