Narbona aclara su rol en el caso Leire Díez y niega implicaciones en la trama
La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, se presentó ante el Senado para aclarar su relación con el caso de Leire Díez, y negó estar al tanto de una trama que involucra al partido. Además, aseguró que había derivado la comunicación de Díez al entonces secretario de Organización, Santos Cerdán.

Cristina Narbona, presidenta del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), compareció ante la comisión de investigación del Senado en relación al caso de Leire Díez. Durante su declaración, Narbona afirmó no tener conocimiento sobre la supuesta trama en la que estaría involucrada esta exmilitante, quien supuestamente ofreció información relacionada a hechos que están bajo pesquisa.
La dirigente socialista explicó que, cuando recibió mensajes de Díez, su interpretación se limitaba a supuestos hechos no públicos y no a información implicada en la investigación actual. Narbona subrayó que después de ese intercambio, decidió redirigir a Díez hacia Santos Cerdán, en su en ese momento secretario de Organización del partido.
Narbona también reconoció haber mantenido una relación profesional con Leire Díez desde 2017. Sin embargo, negó las alegaciones de que tuvieran una cercanía personal que la vinculara como su "madrina". Al respecto, mencionó que no consideraba que la naturaleza de su relación justificara las implicaciones de una posible conspiración.
Ante la acusación de reuniones entre Díez y Cerdán en la sede del partido en Ferraz, cuyo objetivo habría sido crear un entramado para afectar causas judiciales relacionadas con el PSOE, Narbona reiteró que no tenía constancia de tales encuentros ni sobre ningún tipo de acuerdos confeccionados entre ellos.
Asimismo, la presidenta del partido destacó que Cerdán no le comunicó haber transmitido información sobre dicha supuesta trama al actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Este contexto pone de manifiesto las tensiones y especulaciones que sobrevuelan sobre el partido en un momento donde enfrenta múltiples desafíos legales y políticos.
Este tipo de situaciones añade una capa adicional de complejidad tanto a la estabilidad interna del PSOE como a su posicionamiento frente a la opinión pública, en un escenario marcado por las próximas elecciones y la necesidad de consolidar confianza entre los votantes. La declaración de Narbona se da en un clima de creciente escepticismo hacia los partidos políticos y sus relaciones internas.
Por ahora, las autoridades continúan investigando el caso, mientras que el PSOE busca enfocar su atención en otras cuestiones relevantes para su agenda y la ciudadanía, en un contexto donde la percepción pública es cada vez más crítica.